Desde que se confirmó el inminente lanzamiento del nuevo álbum de Judas Priest: «Firepower», algo hacía suponer que sería un importante acontecimiento. Además de anunciar que trabajarían bajo la producción de Andy Sneap (ex- Sabbat, Hell), se sumaba la gran noticia que este último trabajaría en conjunto con un conocido de la familia. Nada menos que con el «coronel», Tom Allom, quién fuera productor de los británicos desde el disco en vivo «Unleashed In The East» (1979) hasta «Ram It Down» (1988) y posteriormente después de varios años asume la producción del también disco en vivo «A Touch Of Evil: Live» (2009).

«Firepower» es la placa sucesora de «Reedeemer Of Souls» (2014), disco que nos enseñó las primeras colaboraciones del guitarrista, Richie Faulkner, quien llegó a ocupar el puesto abandonado por el legendario K.K Downing.

Semanas previas al lanzamiento del disco, tuvimos que recibir la mala noticia que Glenn Tipton, quien ha sido pilar fundamental de la banda desde sus inicios, padece de Parkinson, el cual ha avanzado en los últimos diez años.

También tuvimos un pequeño conflicto entre K.K y el resto de la banda al sentirse poco valorado, por no haber sido considerado para acompañar a la banda en el próximo tour. Hubo un mal entendido y se pensó que K.K insinuaba que la labor de Andy Sneap no solo fue de productor sino que también habría de cumplir una labor como guitarrista, lo que inmediatamente fue corregido por Halford, quien afirma que todas las partes de Glenn fueron grabadas por el mismo Glenn Tipton. Aunque, a los pocos días K.K se anunció para aclarar que sus palabras fueron mal interpretadas y que él se refería a una posible contribución con ideas para las canciones de parte del destacado productor.

Primero se estrenó «Lightning Strike«, una canción que en cuanto a matices nos recuerda a su -«alter ego sonoro», «Hell Patrol«. Luego fue el turno del track que abriría el álbum, la veloz «Firepower«, con unos acompañamientos de guitarra que nos hace comprender por qué el Heavy Metal es tan glorioso. Finalmente «Never The Heroes«, dio la pauta para la cuenta regresiva, «Firepower» pronto saldría a la luz.

«Firepower», lo primero que anuncia el arranque del álbum es un riff demoledor que de inmediato te pone los pelos de punta, luego da paso a la neutralizante voz de Halford, la esencia de Judas es única e inconfundible. Si deseas un coro relampagueante de seguro que «Firepower» te dará en el gusto.

«Lightning Strike«, es el segundo track del álbum y como ya he mencionado antes, hay una notoria inspiración en un clásico del pasado, «Hell Patrol«. No es primera vez que se da este patrón, en la canción «Reedemer Of Souls» también está presente esta esencia que es compartida con la patrulla infernal. Sin duda que «Lightning Strike» merece ser un majestuoso himno de los dioses británicos.

Un maléfico riff le abre paso al tercer track del álbum, «Evil Never Dies«… simplemente a veces las palabras sobran. Es el turno de una sosegada «Never The Heroes«, canción mid-tempo que nos cuenta una historia de valientes que van a la guerra sin ser entrenados para eso, pero que con sus actos y sacrificios se convierten en héroes, una temática que sin duda está conectada con la realidad que viven algunos países hoy en día.

Judas el sacerdote vuelve a la carga con «Necromancer«, para ceder el puesto a «Children Of The Sun«. El sexto track del álbum con el que se especulaba una colaboración de parte de legendaria voz de Iron Maiden, Bruce Dickinson, aunque solo se trataba de eso, una simple especulación. De todas formas no deja de ser un tema digno de los veteranos de Birmingham.

«Rising From Ruins» viene de la mano de una hermosa introducción llamada «Guardians» (me recuerda a «Battle Hymn«, intro que dio paso a «One Shot At Glory» en el disco «Painkiller» (1990)) y que marca el comienzo de la segunda mitad del disco. Luego de esa melódica introducción, «Rising From Ruins» entra imponente con esos riffs que son tan típicos del » Judas Priest style Heavy Metal», el tema se va desarrollando de una manera muy sólida y una lírica muy potente entonada por voz de Rob que es alucinante.

Llega el turno de una de las que personalmente considero de las mejores del álbum, me refiero a «Flame Thrower«, no hay ninguna duda acerca del gran trabajo que los Metal Gods han hecho, tanto en este tema como a lo largo del disco, el octavo track del álbum tiene una esencia totalmente «heavy», un ataque de guitarras que de seguro te dejarán la piel de gallina, una vez más la voz de Halford es despampanante. Una verdadera cátedra de cómo hacer Heavy Metal de verdad. Sencillamente BRUTAL!

Sin descanso seguimos adelante y llega el turno de «Spectre«, que aunque tenga una velocidad más calmada, no deja de ser una poderosa rola, que gran canción, me hace recordar a «Victim Of Changes«.

Ahora es el turno de otra que podría ser de las mejores del álbum, me refiero a «Traitors Gate«. También con cierta onda «Hellpatroliana», una canción llena de emoción, ideal para el headbanging. Un tema tremendamente efectivo, que te deja «boquiabierto», imposible no emocionarse con tal sonido hipnotizante. Con unos acompañamientos vocales ideales para ser coreados en vivo, por toda esa horda de headbangers, dispuestos a entregar su alma al sacerdote.

«Firepower» pudo haber terminado aquí, pero los veteranos aún tenían preparado tres últimos ataques antes de terminar: «No Surrender«, «Lone Wolf» y «Sea Of Red«. El primero, el más corto del álbum (a excepción de «Guardians», que es una introducción), con una esencia más alegre, comercial y pegadiza. Con «Lone Wolf» se me hace inevitable sentir una onda muy «Black Sabbath», hasta me la imaginé con la voz de Ozzy, heavy metal setentero con un sonido actualizado. Para terminar, los dinosaurios del Heavy Metal nos deleitan con una emotiva «Sea Of Red», que llega al corazón de cualquier metalero, por muy rudos que parezcan. Se vive una gran intensidad a través de toda la canción, con un coro magnífico y dos excelentes solos.

Judas Priest, ha sido una banda fundamental para el Heavy Metal, su versatilidad de sonido en cada álbum que han hecho desde los inicios, ha hecho historia. Desde luego que «Firepower» ha superado con creces a su antecesor, «Reedeemer Of Souls». Con un sonido mucho más elaborado, catorce canciones hechas a conciencia. Imposible poner en duda que este trabajo es de los mejores de Priest desde el retorno de Halford y ¿por qué no decirlo?, quizás es uno de los mejores de su carrera.

No me interesa darle una puntuación, puesto que es algo subjetivo, lo único que puedo dejar en claro es que, el sacerdote ha vuelto y ha vuelto para volar la cabeza a todos los maníacos del Heavy Metal.

 

CD Review por: Francisco Ireland

Un comentario en «CD REVIEW | Judas Priest – Firepower (2018)»

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