Mastodon

Crack the Skye – 10 años

Reprise Records 2009.

A estas alturas Mastodon no es una banda desconocida para nadie, la mezcla de influencias que han sabido implementar a un sonido de por sí, propio sumado a sus 7 álbumes que poseen bajo el brazo, cada uno con un sonido distinto, les ha hecho acreedores de un legado imborrable.

Si bien con “Blood Mountain” (2006), ya habían logrado diferenciarse de las demás bandas de sludge del momento, gracias a una perfecta fusión de sonidos más eclécticos y composiciones algo más intrincadas, no fue hasta 2009 cuando la banda consiguió cosechar elogios y éxito internacional, gracias al seminal “Crack The Skye”. Trabajo que este año cumple 10 años y que en Rock a la Vena hemos querido homenajear.

Mastodon

Una de las grandes virtudes de Crack the Skye es la capacidad con la que la banda logra dotar cada composición con un propósito distinto, por ejemplo la pista que abre el álbum, “Oblivion”, tiene un ritmo más pausado, dejando que cada instrumento pueda desarrollar su sonido sin prisas, con discretos pero efectivos cambios de tiempo, con claro énfasis en la atmósfera y un aura cinemático, mientras que la pista que finaliza el álbum “The Last Baron”, contiene los pasajes más vertiginosos y progresivos del registro; y sin embargo en el conjunto total suena todo como una sola pista de 50 minutos. Esto es posible gracias a la evidente complicidad de todos los miembros de la banda, y es que es notorio como cada uno de ellos sabe complementar al otro sin robar protagonismo.

Este álbum nos muestra a Mastodon siguiendo la línea progresiva que ya venían explorando en su anterior álbum y agregando más elementos de este mismo encontrando la medida justa entre el lado más técnico y agresivo de anteriores entregas, esto no es solo notorio en el apartado técnico sino también en lo vocal. Y, es que en este álbum también debuta el baterista Brann Dailor como vocalista, quien se encarga de los pasajes más melódicos del álbum, dando un total de 3 vocalistas con diferentes timbres de voz que le vienen de maravilla a las pistas más largas y que se suman a la amplia y excelente variedad de riffs, marchas y atmosferas que abundan en todo el disco.

También este álbum ve la inclusión de teclados y sintetizadores, que si bien no son ajenos a la banda, en éste toman la misma importancia que el resto de los instrumentos; canciones como “Ghost of Karelia” o la imponente “The Czar” son las más beneficiadas por este instrumento. Además que muchos de los momentos claves de cada canción se ven reforzadas por los etéreos y densos aportes del tecladista de sesión Rich Morris.

Kelliher por otro lado es quien, según mi punto de vista, logra hacer que cada cambio de tiempo o momento intrincado de éste larga duración, no suene demasiado denso para el oyente promedio, logrando dotar al álbum de accesibilidad, cualidad algo olvidada por muchas bandas de metal progresivo actual.

Sigue siendo gratificante escuchar a la banda adoptar influencias de bandas como Metallica, Iron Maiden, Black Sabbath, Neurosis, Tool (ojo con la intrépidas líneas de bajo de Sanders), etc. Y aun así no sacrificar lo más importante que una banda debe preservar, lograr sonar a ellos mismos.

En términos liricos, el álbum explora temáticas astrales, a ratos intenta relatar la historia de un ser parapléjico que viaja por agujeros negros, pero escuchando el álbum completo uno puede darse cuenta que cada canción es su propia historia, donde la que mejor se desarrolla es “The Czar” que en sus 10 minutos nos cuenta la historia de Rasputin en su intento por usurpar al Zar Nicolas II, para luego ser asesinado y comenzar un viaje astral. Sin embargo también nos encontramos con canciones como la homónima que es un tributo a la hermana menor del Brann Dailor, quien se suicidó, con la presencia de Scott Kelly (Neurosis), quien brinda una de las interpretaciones más salvajes del conjunto y a la vez una de las más sensibles por su carga emocional.

En retrospectiva, este álbum es un punto importante en la historia del metal moderno, es evidente la inmensa cantidad de bandas que se han visto influenciadas por este mismo. En un momento donde el ambiente del metal estaba saturado por sub-géneros que a día de hoy van en retirada, Mastodon logró parir un álbum que logró revitalizar un género completo.

Por supuesto la banda no vería un lanzamiento de este nivel hasta la actualidad y sospecho que tampoco ha sido la intención de la banda. Actualmente andan por caminos un tanto alejados del presentado aquí. Y es que, Mastodon nunca ha sido de repetir 2 veces la misma fórmula y este tampoco sería el caso. Sin embargo tal como dije en un principio, ellos ya son dueños de un legado imborrable y eso nadie, ni siquiera el tiempo, se los puede arrebatar.

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