CD REVIEW | Tool – Fear Inoculum

Tool – Fear Inoculum

Debe haber sido en el lejano 2007 cuando gracias a un amigo escuché por primera vez la voz de Maynard Keenan, me pareció muy peculiar su tono de voz. No podía compararlo con ningún otro artista que haya conocido por aquellos años.

Por supuesto la puerta de entrada para su música fue su célebre proyecto A Perfect Circle. El paso obvio fue indagar en qué otros pasos había andado el músico y como consecuencia me encontré con una banda cuyo sonido e imaginario distaba mucho de la música que en ese entonces consumía.

Lamentablemente, descubrí ambos proyectos en el mismo momento en que Maynard los dejaría “On Hold” para dar paso a otros proyectos más íntimos (Puscifer, su viñedo, etc.). Dando inicio a un largo periodo de espera, incertidumbre y especulaciones que no cesarían hasta 2019.

Fear Inoculum  es probablemente el disco más esperado de la década en los círculos más rockeros de la escena musical y con justa razón. Han debido pasar 13 años para que la banda, luego de sortear problemas legales, dificultades de agendas, etc. se decidieran a lanzar un nuevo álbum.

Con la espera, se acrecientan las expectativas y con las expectativas altas muchas veces tendemos a menospreciar un trabajo que a pesar de ser excelente en su propio juego no logra conectar con lo que teníamos en mente. Y por otro lado tenemos la cuestión de que un mayor tiempo de espera no siempre conlleva a un trabajo más elaborado.

Teniendo todo eso en cuenta la banda tomó las decisiones correctas en cuanto a publicidad del álbum. Lanzar como single la misma canción que abre el álbum no fue algo al azar, algo que queda más que claro al haber escuchado el disco de forma íntegra. Por un lado es la pista más sencilla y directa, (en parámetros de Tool), y por otro lado representa de manera clara y concisa el camino que tomarían en este álbum.

Lejos quedan los bombásticos coros presentes en su anterior trabajo, también logran desprenderse de muchas de las falencias de aquel “10000 days”. Donde aquel se perdía en pasajes que no llegaban a un lugar en concreto este logra encausar cada una de sus composiciones de forma sutil y con lugar para múltiples ritmos sin sonar desalmados.

Al oírlo por primera vez se  nota que a diferencia de aquel álbum, en este suenan más inspirados, con ideas que dejan ver un trabajo de maduración. Hay muchos momentos que recuerdan a anteriores entregas, pero con una calidez derivada de los años que tienen actualmente los músicos. Y es que, 13 años no han pasado en vano y eso se hace notar en cada una de las piezas aquí presentes.

Tal vez lo más llamativo sea la ausencia de la voz de Maynard, quien por primera vez en muchos años toma un papel secundario, dejando que Chancellor, Jones y Carey sean quienes nos guíen por todos los recónditos paisajes que este álbum tiene para mostrarnos, eso sí, las interpretaciones de Keenan son más sensibles que nunca, funcionando como una textura más del imaginario (una muy buena por cierto).

Es de agradecer que la banda no haya transado su sello distintivo de crear canciones de lento desarrollo, con mucho espacio para el desenvolvimiento atmosférico y repleto de letras contemplativas, ante una escena musical que acostumbra a singles inmediatos, discos de corta duración y coros masivos.

También se aprecia el hecho de que al igual que el resto de sus álbumes, la producción siga siendo igual de pulcra que siempre, con un notable cuidado en los pequeños detalles que completan el cuadro que desean presentar. Aunque hay algo que me ha molestado y es la ausencia de los interludios en el formato físico, bien pudieron  hacer un álbum doble.

Sería un despropósito desmenuzar cada una de las canciones, eso es algo casi imposible, hay pistas que evidentemente resaltan más que otras (7empest, Descending, Pneuma), pero Tool no es de canciones sueltas, sino más bien de experiencias y esta es una bastante cálida, acertada, que rara vez nos da tregua y que ya estábamos necesitando de sobre manera.

Fear Inoculum es todo aquello que uno podría esperar y un poquito más, será un disco tan amado como criticado. Aquel que no gustó de sus anteriores trabajos tampoco enganchará con éste y viceversa. El tiempo siempre ha sido el aliado más fiel de la banda y esta no es la excepción. Invito a que dejemos madurar este álbum en nuestros oídos y cerebros y celebremos que finalmente el día que pensamos nunca llegaría, llegó.

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