Uno de los eventos más esperados en Chile llegó finalmente. Colors Night Lights 2018 1 hizo resplandecer la noche de Halloween, al ritmo de Noel Gallagher y Foster The People, seguido por las bandas nacionales Saiko junto a Dulce y Agraz.

Todo comenzó a pasado las cinco de la tarde en el velódromo del Estadio Nacional. La gente empezaba a llegar de a poco, mientras sonaba el DJ set de Jinco, que dio paso a Dulce y Agraz, proyecto de Daniela González. Su propuesta fue dulce, tierno y carismático de pop fresco, acorde para dar inicio a la tarde. Tocó varios temas de su repertorio y presentó la agrupación que la acompañó en su show.

Luego, se presentó una banda con 20 años de trayectoria. Liderados por Denisse Malebrán, su banda Saiko, se hicieron presentes con un set cargado de grandes éxitos como Happy Hour, Cuando miro en tus ojos, Limito con el sol, Lo que mereces. Además, realizaron un homenaje a Víctor Jara con El Aparecido. Su presentación concisa, en el marco de su celebración, recibiendo apoyo y aprecio de los asistentes en aquel momento.

Terminada la actuación Saiko, la noche se aproximaba y era el turno de recibir al primer plato fuerte. Un fondo con letras de neón que lucía la frase Sacred Hearts Club en las pantallas. Esto causaba gritos, nervios y ansiedad por parte de la fanaticada. Mientras la banda se alistaba para salir al escenario, una voz de un robot recitaba el poema 14 que aparece en 20 poemas de amor y una canción desesperada de Pablo Neruda, creando una atmósfera para dar el golpe inicial con el clásico tema Houdini. Todos los miembros de Foster aparecieron hasta que llegó el esperado, Mark Foster, quien se robó gritos, miradas y piropos, mientras bailaba en temas como Call it what you want, Don’t stop o A beginners guide to Destroy the Moon. En un momento el micrófono del líder no le funcionó y rápidamente sacó otro a uno de sus compañeros. Más adelante, el show tomó una forma rockera, entregando estilo y elegancia, donde mostraron su dinámica en diferentes estilos musicales.

En la clásica canción, Pumped up kicks, sonó similar a la versión de estudio con todo sus efectos, pero en el caso de temas como Pseudologia Fantastica, fue una expresión artística. El grupo supo jugar a las intensidades todo el tiempo, utilizándolo como su principal recurso.

Foster the People demostró su máxima expresión artística, juegos de luces, colores y buena puesta en escena. Siempre pendiente de su público y atendiendo a todo el potencial que puede otorgar una banda electrónica.

Con el motor ardiendo, venía el turno de Noel Gallagher, cerró una noche de calidad y profesionalismo en su segundo show en nuestro país, habiendo tocado el día anterior en Concepción, con una recepción ardorosa que mostró ser afectiva y constante en la búsqueda del compositor manchesteriano.

Pasado las 22:00 horas, aparece Noel Gallagher, con una chaqueta color mostaza y su guitarra colgada, que dio inicio Fox Knox. Un arranque estiloso, psicodélico y prendido. Luego, condujo a la motivada Holy Mountain, donde el público cantó, gritó, saltó y bailó al ritmo de la tonada alegre.

Keep on Reaching e It’s a Beautiful World dieron cuenta el apoyo y trabajo que realiza su banda de apoyo para lograr un sonido impecable, así muestran que pueden lograr grandes temas, con la densidad que requiere Gallagher. En In The heat of the moment, If  I had a gun y Dream on, el público se mostró en su salsa, cantando y mostrando nostalgia. La parte más clásica con los temazos de Oasis, que llevaron alegrías y emociones con recuerdos de Little by little y Whatever.

Algunos se confundieron en un principio con Wonderwall, pero de todas formas, las personas alucinaban y disfrutaban la música inglesa. Las canciones de Who built the moon estuvieron creciendo de nivel, demostrando que su nuevo material es original y fresco.

Entre medio, el ex Oasis comentó, «quiero dedicar esta canción a Alexis Sánchez. Podría haber sido un héroe. Que se joda ese tipo. Al carajo con él«, indicó en el show, antes de interpretar Don’t Look Back in Anger, himno de toda una generación noventera y amantes del britpop.

También, se mostró un caso muy de Charlotte Courbe, con su interpretación en donde toca las tijeras, en la melodía She taught me how to fly, más de algún espectador quedó desconcertado frente a tal acción. Lo esencial fue la seriedad al momento de ejecutar cada sonido en niveles extraños, pero llamativos.

La noche comenzaba a finalizar con The right stuff, tema caliginoso, ligado a un funk extraño pero llamativo. Allí la banda se expresó en su máximo desolador, uniéndose, en una noche que iba cayendo poco a poco. Finalmente, Noel Gallagher cerró su velada con cover de The Beatles, All you need is love, un cierre triunfal, emotivo, donde las masas coreaban el clásico tema. Fue luces, emoción y alegría.

Colors Night Lights demostró una tarde-noche mezclada, llevando a diferentes edades a disfrutar una composición de estilos. Unieron emociones para crear una atmósfera que pretendía formar colores en las melodías. Esto fue un buen inicio que calentó los motores para el próximo 10 de noviembre, fecha que se realizará la segunda parte del festival con Blondie. Serán unas noches que dejaran huellas en los shows chilenos.

 

Créditos a Colors Chile.

Fernanda Schell.

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