Dive Into It”, una sección dedicada a géneros y subgéneros de rock y metal. En esta ocasión haremos  un viaje por la interesante y siempre desafiante corriente del Art-Rock.

El Art-Rock nació justo después de la explosión de rock psicodélico que ocurrió a finales de los 60’s como una forma de respuesta a los límites auto impuestos por el rock tradicional (entiéndase aquel derivado del blues, folk rock, etc.)

Desde su concepción, el art-rock ha sido comparado con el rock experimental y progresivo de bandas como Radiohead, Mars Volta, King Crimson (era 80’s), etc. Y hasta cierto punto estos géneros han compartido un evidente lazo de familiaridad, ya sea por artistas que se pasean por todos estos estilos como, Thom Yorke, Tony Levin, o por la intención de ambos por desafiar al oyente con sonidos y formas de producción poco comunes.

Una característica propia del art-rock es que a pesar de parecerse a otros géneros, este opta por un enfoque y estructura más simplista e inmediata, mucho más cercano a los utilizados por ciertos artistas y bandas de pop, esto en contraposición del sonido más propio del jazz usado en el rock progresivo.

Otra característica de este género, es la evidente búsqueda del sonido como un movimiento artístico más que de entretención, algo que también se había escuchado en el movimiento del avant-garde pero que aquí evita la utilización de patrones musicales muy complejos y restringe hasta cierto punto la experimentación en pos de una fácil comprensión de éste.

A continuación los dejamos con 5 álbumes que son fundamentales y/o son buenos ejemplos para entender este movimiento musical.

The Velvet Underground – The Velvet Underground & Nico de 1967

Para muchos, el primer álbum que realmente se puede catalogar como art-rock. Este álbum tiene muchas cualidades que lo diferenciaban del resto al momento de ser lanzado, como la de tener entre sus miembros a una modelo alemana de nombre artístico Nico, a un músico de viola llamado John Cale; y contar con un artista visual Andy Warhol, como productor.

Solo con esas cualidades ya hacen de este álbum algo excepcional. Pero, si indagamos en la estructura, la dinámica, los sonidos explorados en este larga duración y todo el trasfondo artístico-visual que envuelven este clásico atemporal, nos encontraremos con sonidos punk, indie rock, etc. en estado embrionario. Esas increíbles texturas de lo que en el futuro se conocería como drone, y las duras y personales letras que el vocalista y miembro más reconocible de la banda Lou Reed escribió quedarían en la historia del rock como uno de los primeros actos de art-rock.

Bandas como Wire, Joy Division, The Smiths, Pixies, Sonic Youth, etc. se vieron influenciadas por la pequeña pero inédita paleta de sonidos expuestos aquí y es muy probable que sin el afilado talento de Reed y compañía expuestos aquí, muchas de estas bandas no habrían sido lo mismo.

Radiohead – In Rainbows de 2007

Hacemos un salto de exactos 40 años para revisar el estado en el que el art-rock se encuentra en este nuevo siglo, con un trabajo de muy buena factura de mano de una de las bandas más influyentes de nuestra generación.

Lo curioso de Radiohead, es la evolución que han tenido entre disco y disco. Partiendo como una banda de rock alternativo pasando por avant-garde e incluso atreviéndose a explorar el olvidado krautrock sin perder su identidad.

Bien podría haber hablado de su clásico OK Computer, pero siento que este In Rainbows tiene ciertas cualidades que lo hacen resaltar dentro del conjunto además de ser uno de los más interesantes de su discografía.

Partamos por la variedad de sonidos. Aquí encontramos garage rock, dream pop y chamber rock, todo muy bien mezclado con una producción que suena sucia y limpia según la intención de la banda.

Además trabajan mucho el sonido del chamber music, que se caracteriza por una gran amalgama de sonidos producidos por instrumentos de cuerda y acústicos, lo cual es un golpe de aire fresco después de anteriores trabajos donde la electrónica había sido pieza fundamental en el sonido de la banda.

Gracias a lo anterior, aquí podemos encontrar el familiar sonido que la banda venía trabajando (15 Steps, Bodysnatchers), y a la vez vemos regresar los instrumentos de cuerda como motor de la mayoría de sus composiciones (Nude, Weird-Fishes, Jigsaw…).

Olvidé mencionar que el álbum fue lanzado de manera gratuita

David Bowie – Low de 1977

Seguimos con el numero “7”, esta vez toca revisar uno de los grandes trabajos del duque blanco.

Parte de la trilogía de Berlín, este trabajo se puede dividir en 2 secciones, donde la primera parte es básicamente Bowie jugando con su guitarra y sintetizadores, con momentos en los que la influencia de Velvet Underground se hace muy evidente. Mientras que la segunda parte (de A New Career… en adelante) está enfocada en la creación de atmosferas, texturas y sonidos poco explorados por el artista. Abandonando casi todo vestigio del Bowie más rockero y abrazando una corriente musical que en esos años estaba causando furor en aquel continente.

No es de extrañar su sonido más cercano al uso de sintetizadores considerando que Brian Eno, (músico que ha trabajado con artistas de la talla de Robert Fripp, U2, David Byrne, etc.) estuvo involucrado en el proceso creativo que dio origen a Low.

Considerados por muchos el mejor trabajo de David Bowie, este larga duración fue un parte aguas en la discografía del Duque gracias a la profunda complejidad en la estructura de las composiciones y a la forma en la que se utilizan los sintetizadores. Innovador e interesante, uno de los grandes trabajos que ha visto el movimiento del art-rock.

Peter Gabriel – III de 1980

Lo de Peter Gabriel es bastante interesante. De ser uno de los frontman más imponentes de la escena del rock progresivo en los 70’s en su estancia en Genesis, a uno de los pioneros del art-rock.

Peter Gabriel reclutó a una gran variedad de músicos para dar vida a su visión sobre la música. Donde el world music, rock, pop y avant-garde se unen para crear un sonido tan único como fascinante.

En este homónimo, Gabriel saca todas sus ideas a flote logrando realizar un disco elemental para el art-rock. Donde letras sobre la unión de las razas, las injusticias del mundo y el amor por nosotros mismos son foco central en sus composiciones.

Mucha utilización de instrumentos de origen africano, ritmos vibrantes e interpretaciones intensas logran crear ese sentimiento de estar viendo un lienzo con la unificación del mundo en un solo lugar.

En años posteriores, Gabriel se empaparía aún más de influencias del mundo y siguió explorando cada una de sus inquietudes musicales, pero este álbum fue el génesis de todo aquello.

Gustavo Cerati – Bocanada de 1999

A modo personal, he elegido a Bocanada, como expositor del art-rock latinoamericano.

Cerati venía de experimentar con estilos como shoegaze y rock electrónico con su ex banda, Soda Stereo, y Bocanada era el paso obvio para el desarrollo de su sonido personal.

Este álbum hace uso de samples, baterías digitales y acústicas entrelazadas entre sí, la creación de ambientes etéreos y un aura de intimidad que es innegable. Exquisitamente producido, con un sonido muy deudor de artistas como Tricky, Bjork y las corrientes electrónicas más clásicas.

Bocanada es exactamente eso, una bocanada de aire fresco que en ese entonces cayó de maravilla en Latinoamérica.

El art-rock llegó a las masas latinoamericanas de la mano del mismo personaje que trajo el shoegaze, todo en una sola década. Un trabajo maravilloso que ha mas años que pasen gana más importancia y adeptos.

Obra cumbre de la música habla hispana.

Ese ha sido nuestro breve repaso por el art-rock, sabemos que se nos quedan muchas joyas en el tintero, pero esperamos que esta pincelada sea efectiva para motivarlos a indagar y sumergirse en una de las corrientes musicales más bastas y expresivas en la historia.

 

 

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