Turbonegro es una banda de rock noruega formada en Oslo, a finales de 1988, por el bajista de origen estadounidense Thomas Seltzer (Happy Tom), Pål Erik Carlin a las voces, TK a la batería y los guitarristas Vegard Heskestad, Pål Bøttger Kjærnes (Pål Pot Pamparius) y Rune Grønn (Rune Rebellion).

En 1989 graban su sigle de debut, «Route Zero» y el 12″ «Turboloid». Por la banda deambularían músicos como el baterista Carlos Carrasco (que acaba tocando la guitarra en los Anal Babes) o el que fuera guitarrista de Gluecifer, Raldo Useless, que se ocupó del bajo durante unos meses.

En septiembre de 1990, después de una gira de 3 semanas por los Estados Unidos, la banda se separa en cuanto aterriza en Oslo para reformarse a principios de 1991 con Thomas Seltzer (ahora a la batería), Pål Bøttger y Rune (guitarras), Harald Fossberg (de la banda punk de finales de los 70 Hærverk, a las voces) y Bengt Calmeyer (más conocido como Bingo, al bajo). Juntos grabarían el single «Vaya con satan» y el álbum «Hot cars and spent contraceptives».

En marzo de 1993 el cantante Harald Fossberg tiene que dejar la banda debido a un cáncer y su lugar lo pasa a ocupar el ya orondo Hans Erik Husby, el que años más tarde sería conocido como Hank Von helvete. Ya con esta formación, grabaría lo que se considera como su obra cumbre, y uno de los discos más recordados de «La ola Noruega» de finales de los 90, entre la que podemos situar a Backyard Babies, Gluecifer, Hellacopters o Hardcore Superstar.

La banda noruega reconvertida a quinteto, después de la marcha del vocalista original Hank Von Helvete y el teclista Pal Pot Pamparius, lanzan su octavo álbum en estudio, primero en cinco años desde «Retox«, con el título de «Sexual Harassment» en 2012, para tomarse después un tiempo muerto hasta la reciente aparición, seis años después, de «Rock’n’Roll Machine» (2018). Si bien es cierto que para muchos Turbonegro ya lo habían dicho todo en la década de los noventa, en la que editaron sus mejores obras sin discusión; «Never is Forever», «Ass Cobra» o el celebradísimo «Apocalypse Dudes» (casi la mitad del repertorio favorito de hoy día sigue siendo de este disco)

El disco, llamado «Apocalypse Dudes», era un homenaje a la historia del rock, que incluía pasajes musicales directamente «fusilados» de grupos como Dictators, Ramones o incluso Iron Maiden. El tema que da comienzo al disco, «Age of Pamparius», es toda una declaración de intenciones; una letra ácida, con burla incluida a la generación hippie («Age of Aquarius»), y musicalmente un cruce bastardo entre AC/DC, Motörhead y Ramones, que se convierte en un himno rockero de alto voltaje, usado para abrir sus conciertos, y conducir a sus fans al histerismo desde sus primeros compases e iconfundibles coros.

Hasta el momento siguen en vigencia dando shows al rededor del globo, tal como el que veremos el 13 de Septiembre en el Club Blondie gracias a la productora Spider Prod y Atenea. Aun quedan entradas disponibles a través de sistema Eventrid y sin recargo en The Knife, Rockmusic y House Tattoo Rock (Eurocentro y Portal Lyon), sólo en efectivo.

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