REVIEW CONCIERTO | Thrash Old True: Una inyección de thrash puro a la sangre

Una noche explosiva y llena de locura fué la que se vivió este sábado 7 de septiembre en el Club Blondie donde pudimos presenciar la ejecución del festival Thrash Old True en todo su esplendor gracias a la organización de la productora Chargola. A las 18:40 en punto dió comienzo esta fiesta de la mano de Sobernot como el imponente representante del thrash metal nacional y aunque el recinto aún no estaba a toda su capacidad, más que nada por la hora, todos los presentes dieron una cálida bienvenida a la banda. Con entusiasmo y muchas ganas de encender la mecha de esta noche, los presentes disfrutaron del show con todo lo que daban, acompañaban la música con los clásicos headbanging, se unían a los solos con sus air guitars y danzaban eufóricos con un buen moshpit.

Foto: Mariano Beuses  ©

Con temas como “Dead Space”, “The Second Coming” y  “Vermis”, ademas de presentarnos uno nuevo llamado «Death by Cunnilingus»,dieron una muestra de la excelencia del thrash metal chileno, gracias a los buenos screams junto con una excelente ejecución de los instrumentos nos hacían sentir a flor de piel toda la brutalidad y energía que brindaban en pleno acto, no cabe duda de que no se quedaban atrás de sus sucesores en el escenario. Luego de agradecer al público por estar ahí presente se retiraron para dar paso a las siguientes tres bandas que aún nos esperaban.

Foto: Mariano Beuses  ©

El turno de At War llegaba a su hora, luego de una breve prueba con los instrumentos dieron comienzo a su espectáculo. El trío proveniente de Virginia Beach llegaba con toda la potencia renovada al escenario, con un sonido rápido y contundente desde la batería hacían vibrar todo el lugar con cada melodia que reproducían. Los mosh no se hicieron esperar en absoluto y la locura iba en ascenso con sus líricas demoledoras.

Foto: Mariano Beuses  ©

A medida que avanzaban los minutos, el recinto se iba llenando más y más hasta el punto que no podías moverte de tu lugar, estaba más que claro que el lugar iba a ser completamente un manicomio en el transcurso de la noche. Pudimos disfrutar de clásicos como “Conscientious Objector”, “Ordered to Kill”, “Semper Fi” y para el final “At War”, con los que en cada uno, no podías no sentir la música y ponerte eufórico. A como daba lugar cada uno expresaba la energía del momento, ya sea participando en los mosh, con un acelerado headbanging, o simplemente moviéndote con euforia al ritmo de la melodia rápida e incesante de los tres instrumentos.

Foto: Mariano Beuses  ©

La banda quedó muy agradecida por el comportamiento de la fanaticada y elogió al público chileno por ser, si no el mejor, uno de los mejores que habían presenciado.

Luego de la última canción todos los asistentes despidieron a la banda con aplausos y la mano cornuda en alto para así dar lugar a la espera del siguiente número en el itinerario de esta velada.

Foto: Mariano Beuses  ©

 

Hirax llegaba al escenario con aquella energía y euforia única que los caracteriza, y a partir de ese momento la locura total se desató dentro del Blondie. Desde que la banda comenzó con la primeras melodías se sintió algo diferente en el ambiente, los puños en alto se veían en una oleada de personas que animaban a la banda en conjunto al ritmo del bombo, “hey! hey! hey!” se escuchaba como un coro a todo volumen dentro del recinto.

Foto: Mariano Beuses  ©

La banda, en especial Katon y Lance, se mostró muy cercana al público y cabe decir que más cercana de lo que se hubiese esperado. Los tres miembros que tenían fácil movilidad por el escenario se acercaban lo mas posible al público para chocar puños o dar un apretón de manos. Los fans más dedicados se podían ver nadando por encima de las cabezas del mar de gente que había en cancha y a los que llegaban con intenciones de subirse al escenario, el mismo Katon les sujetaba una mano y los ayudaba subir.

Foto: Mariano Beuses  ©

Alguno que otro de los alcanzaron a llegar aprovecharon de saludar a Katon, de darle un abrazo o simplemente dirigían un headbanging hacia el resto del público para luego volver lanzándose en un clavado por encima de la gente. Con canciones devastadoras como “100.000 Stong”, “Hellion Rising”, “Lightning Thunder”, “Blind Faith” y por supuesto “El Diablo Negro” nos regalaron un show que será difícil sacarse de la cabeza. A palabras del propio Katon indicó que “no tenían mucho tiempo para continuar con el espectáculo así que se aseguraría de darnos el mejor show posible”, además mencionó que Chile sin duda era el mejor público en el mundo y que le gustaba mucho estar aquí. Luego de despedirse y agradecer profundamente el gran recibimiento se despidieron para abrir paso al último número de la noche.

Foto: Mariano Beuses  ©

Para finalizar con esta velada cargada de thrash llegó la hora de Exodus, quienes aprovechando el ambiente ya enormemente encendido, dieron paso a un setlist bastante completo y cargado de clásicos de la banda.

Abrieron paso al espectáculo con Bonded by Blood” y desde ahí la locura no se detuvo en adelante.

Foto: Mariano Beuses  ©

Un Blondie repleto coreaba las canciones una tras otra, y un moshpit histórico se arremetía en medio de la cancha. Seguían pasando los fans al lado de las cabezas, avanzando de mano en mano hasta llegar a la barricada al frente del escenario, la locura y energía en ese punto era incontrolable; y era esa la energía de la fanaticada, la que dejaba complacida a la banda, quienes animaban a los asistentes a levantar los puños, a saltar y a moshear en cada tema.

Los éxitos continuaron con “And Then There Were None”, “Fabulous Disaster”, “Blacklist”, “The Toxic Waltz” y “War Is My Shepherd”, en los que el mismo Steve instaba a levantar la mano cornuda en alto a cada oportunidad y a danzar en los tradicionales moshpits. El público estaba encantado con la presentación y sobre todo con la presencia de Gary Holt, quien una vez más deslumbraba con los riffs de guitarra. Luego de cada par de canciones, Steve preguntaba al público qué tal lo estaban pasando y en una de esas oportunidades mencionó también que el público chileno era sin duda el mejor y que por ese motivo estaría encantado de grabar un DVD en vivo dentro de esta zona y que probablemente podría ser dentro de poco, también hizo alusión a un posible nuevo álbum ahora que contaban con más tiempo de su compañero Gary.

Foto: Mariano Beuses  ©

La fanaticada más que prendida coreaba a todo pulmón ovaciones hacia Exodus y hacia el mismo Gary, a lo que la banda también pidió que el público se ovacionara a sí mismo por ser una audiencia increíble.

Luego de escuchar Metal Command” la banda se despidió para retirarse definitivamente, pero a petición del público, quienes coreaban con entusiasmo una última canción, regresaron para regalarnos un tema que no estaba incluido en el setlist. “Piranha” fué entonces, en esta oportunidad, la encargada de dar cierre a esta tremenda noche así que la fanaticada estaba más que satisfecha con éste final que había cedido la banda, con el que todos cantaron la canción a todo pulmón y saltaron al ritmo hasta que dió término.

Foto: Mariano Beuses  ©

Sin duda fue una noche inolvidable para todos los presentes y que cada minuto que transcurrió fué como una inyección total de thrash a la sangre, esperemos que se vuelva a repetir próximamente esta experiencia en Santiago y estamos ansiosos de la próxima presentación de este festival hoy 8 de septiembre en El Huevo, Valparaíso y las presentaciones de Hirax y At War el próximo 12 de septiembre en el Bar Óxido.

No se olviden de revisar la galería fotográfica completa de esta noche en el siguiente enlace.

 

Review por Marle Sánchez

Fotografías por Mariano Beuses ©

 

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