En una presentación que dio cátedra, Rick Wakeman se presentó en el Movistar Arena nada menos que en compañía de una Orquesta Sinfónica Chilena, siendo recibidos con un gran aplauso mientras ingresaban uno por uno al escenario, a eso de las 21:15 horas.

El frío de la noche fue perfecto para recibir un show como este, donde el ex tecladista de la banda de rock progresivo Yes, repasó clásicos de álbumes como Journey to the centre of the earth (1974), Cost of living (1983) y The Myths and Legends of King Arthur and the Knights of the Round Table (1975), entre otros. Un extenso catálogo musical que sorprendió a los cientos de asistentes que se encontraban en el Movistar Arena.

 

Fotografía: Mariano Beuses

Este espectáculo tuvo un clima especial, ya que no siempre tenemos el lujo de ver a un músico del nivel de Wakeman junto a una tremenda Orquesta Sinfónica perteneciente a nuestro país y la complicidad era tanta, que se reflejó entregándonos durante toda la noche, grandes canciones de su repertorio solista como The Myths and Legends of King Arthur and the Knights of the Round Table, After the ball, Catherine Howard, Dance of a thousand lights, Jane Seymour, Sea Horses y la increíble obra Journey to the centre of the earth; pasando también por un recuerdo de su ex banda Yes, al interpretar por primera vez el clásico And you & I.

Pero no solo repasó parte de su carrera, sino que también hizo un gran homenaje a The Beatles, con una versión bastante original y docta de las canciones Help y Eleanor Rigby, todo en una atmósfera de silencio y respeto, entre los maravillados espectadores. Esta interpretación fue seguida por otro homenaje a un artista que, en palabras del mismo Wakeman, “fue un buen amigo que nos dejó hace un poco más de dos años”, refiriéndose a David Bowie y dando paso así, a una clásica y hermosa versión de  Life on Mars?, del Duque Blanco.

 

Fotografía: Mariano Beuses

A las 22:55 llegó la hora del encore, momento en el que el tecladista presenta a la gran orquesta que lo ha acompañado durante toda la noche y además, aprovecha de agradecer al público el inmenso cariño que ha recibido por parte de ellos, sin duda una noche espectacular que finalizó con las tremendas obras musicales Merlin The Magician, The Jig y Gone but not forgotten.

Fue un magnífico espectáculo que mezcló lo mejor de la música docta, con los tintes progresivos tan propios de la carrera de Rick Wakeman, sin duda un lujo para quienes tuvimos la oportunidad de presenciar aquella maravillosa clase magistral que duró un poco más de dos horas.

 

Fotografía: Mariano Beuses

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