EVENTOS | Cradle of Filth: Entre maldiciones, sinfonías y pactos con gigantes
El próximo 28 de agosto, el Teatro Coliseo se teñirá de penumbras cuando Cradle of Filth aterrice en Chile para invocar una de las discografías más oscuras y teatrales del metal extremo. En su largo recorrido, la banda británica ha enfrentado cambios, rupturas y renacimientos, pero hubo un momento en particular donde su ambición alcanzó una escala monumental: el interludio con Sony Music, que abrió las puertas a su incursión definitiva en el metal sinfónico.
Abracadaver: la alquimia de lo prohibido
Antes de ese salto, la banda experimentó un período turbulento, el más largo entre álbumes en su historia. En medio de esta pausa surgió “Bitter Suites to Succubi”, publicado bajo su propio sello Abracadaver. Esta obra fue una combinación de temas inéditos, regrabaciones de su debut “The Principle of Evil Made Flesh”, instrumentales y un cover de The Sisters of Mercy con “No Time to Cry”. Aunque muchos lo consideran más un EP que un álbum de estudio, canciones como “Born in a Burial Gown” marcaron la despedida del sonido más puramente black metal de la banda.
Entre antologías, escenarios y celuloide
Durante esta etapa también lanzaron el compilatorio “Lovecraft and Witch Hearts” y el directo “Live Bait for the Dead”, manteniendo viva la llama de su culto. Al mismo tiempo, Dani Filth se abrió espacio en el cine con Cradle of Fear, un largometraje de horror extremo que consolidó la imagen de la banda como un proyecto artístico más allá de lo musical.
Damnation and a Day: la sinfonía de la caída
El verdadero salto llegó en 2003, cuando firmaron con Sony Music y dieron vida a “Damnation and a Day”, su álbum más ambicioso hasta la fecha. Con el respaldo económico del sello, Cradle of Filth trabajó junto a la Budapest Film Orchestra and Choir, una agrupación de 80 músicos y cantantes que reemplazó a los sintetizadores, dando paso a su primer y único disco plenamente sinfónico.
Concebido parcialmente como una ópera conceptual inspirada en Paradise Lost de John Milton, el álbum narró la caída del hombre a través de los ojos de Lucifer, entrelazando piezas épicas con temas independientes como “Doberman Pharaoh” y el controvertido sencillo “Babalon A.D. (So Glad for the Madness)”, cuyo videoclip —inspirado en Salò de Pasolini— fue uno de los más provocadores de su carrera. También destacaron videos como “Mannequin”, con un estilo visual surrealista y perturbador.
La traición de un gigante
Aunque “Damnation and a Day” le otorgó a la banda mayor reconocimiento mediático y colocó a Cradle of Filth en los rankings británicos —con “Babalon A.D.” entrando en el Top 40, según el Guinness Book of Records—, la relación con Sony se desmoronó rápidamente. El entusiasmo del sello se desvaneció y la banda abandonó el contrato tras apenas un año, firmando poco después con Roadrunner Records, donde continuarían su saga de blasfemias musicales.
El retorno de las sombras a Santiago
Ese interludio con Sony dejó huella: un álbum que dividió a críticos y fanáticos, pero que sigue siendo recordado como un monumento a la ambición artística de Cradle of Filth. Hoy, más de dos décadas después, la agrupación liderada por Dani Filth sigue invocando esas mismas fuerzas oscuras en cada escenario que pisa.
El 28 de agosto, el Teatro Coliseo se convertirá en la catedral de este aquelarre sonoro, donde himnos sinfónicos, blasfemias góticas y la teatralidad más macabra se fundirán en una experiencia única que promete quedar grabada en la memoria de los asistentes.

