EVENTOS | Old Man’s Child: 25 años después, la oscuridad de Galder llega por primera vez a Santiago

OLD MANS CHILD

Hay bandas que desaparecen durante años y terminan convertidas en leyenda. Old Man’s Child hizo exactamente eso. El proyecto noruego liderado por Galder, reconocido mundialmente por su participación como guitarrista de Dimmu Borgir, regresa a los escenarios después de cerca de 25 años de ausencia y lo hará por primera vez en Chile este 22 de septiembre en el Teatro Cariola. Una oportunidad que durante décadas parecía reservada únicamente para quienes hicieron de sus discos parte esencial de su colección de black metal.

Desde Noruega, Old Man’s Child construyó durante los años 90 una identidad que iba mucho más allá de la velocidad y la crudeza del black metal. Guitarras afiladas, voces desgarradoras, teclados melódicos y atmósferas gélidas se mezclaron para construir un sonido donde la brutalidad podía convivir con pasajes cargados de belleza y oscuridad. Una fórmula que encontró inspiración en nombres fundamentales de la escena noruega como Mayhem y Darkthrone, pero que rápidamente adquirió el sello personal de Galder.

El primer golpe llegó en 1996 con “Born of the Flickering”, un debut que irrumpió con fuerza en una escena dominada por el black metal noruego y que dejó clara la intención del proyecto: no se trataba solamente de tocar más rápido o sonar más extremo, sino de construir una identidad propia a través de capas atmosféricas, melodías y una ejecución feroz. Los teclados aportaban profundidad mientras las guitarras levantaban muros de sonido, estableciendo las bases de una propuesta que con los años se convertiría en referencia del black metal melódico.

Un año después apareció “The Pagan Prosperity” (1997), álbum que llevó la propuesta hacia terrenos todavía más melódicos y atmosféricos sin abandonar su esencia oscura. El giro generó opiniones divididas entre los seguidores más puristas, pero también confirmó que Galder no estaba dispuesto a repetir una fórmula. El disco terminó convirtiéndose en uno de los trabajos esenciales de la primera etapa de Old Man’s Child y marcó un punto de inflexión dentro de su evolución.

La historia continuó con “Ill-Natured Spiritual Invasion” (1998) y posteriormente con “Revelation 666 – The Curse of Damnation” (2000), donde la velocidad volvió a ocupar un lugar central. Riffs vertiginosos, baterías demoledoras y una atmósfera permanentemente oscura convirtieron cada canción en una descarga de caos controlado. El álbum fue registrado en los reconocidos Abyss Studios, en Suecia, bajo la producción de Peter Tägtgren, músico y productor conocido también por su trabajo al frente de Hypocrisy.

En 2003, Old Man’s Child lanzó “In Defiance of Existence”, mostrando una producción más pulida y una nueva etapa marcada también por cambios en su formación. La banda seguía endureciendo su propuesta mientras Galder mantenía el control creativo del proyecto. Dos años después llegaría “Vermin” (2005), con composiciones más elaboradas y nuevamente bajo la conducción prácticamente absoluta de Galder, quien escribió y compuso todo el material.

El capítulo más reciente de aquella primera etapa sería “Slaves of the World” (2009). Después vino el silencio. Los escenarios quedaron atrás y Old Man’s Child pasó a formar parte de esa lista de bandas que muchos seguidores conocían por sus grabaciones, pero que jamás esperaban tener la posibilidad de ver en directo.

Hasta que Galder decidió abrir nuevamente esa puerta.

EL REGRESO DE UNA BANDA DE CULTO

Después de más de dos décadas fuera de circulación, Old Man’s Child comenzó a preparar su regreso a los escenarios durante 2024 y 2025, concretando finalmente su vuelta al directo. Para esta nueva etapa, Galder recuperó además al baterista original Tjodalv, pieza fundamental de los primeros años de la agrupación.

El regreso pone nuevamente sobre las tablas una parte fundamental de la historia del black metal melódico. La banda ha apostado por recuperar canciones de sus primeros trabajos, precisamente aquellos discos que construyeron su reputación durante la década de los 90 y que todavía permanecen intactos en la memoria de quienes siguieron de cerca la explosión del metal extremo noruego.

Y ahora esa historia llega a Santiago.

 

HECATE ENTHRONED: LA OSCURIDAD BRITÁNICA TAMBIÉN DESEMBARCA EN CHILE

La jornada tendrá además un atractivo especial con el debut en nuestro país de Hecate Enthroned, agrupación británica que llega con una trayectoria de siete álbumes de estudio y una propuesta instalada en los terrenos del black metal sinfónico y melódico.

Formados en Reino Unido, Hecate Enthroned ha construido una identidad marcada por guitarras agresivas, teclados, atmósferas sombrías y una lírica vinculada al satanismo, el anticristianismo, la muerte y el odio. La banda llegará a Santiago para presentar parte de su trayectoria y material de su más reciente producción, “The Corpse of a Titan, a Lament Long Buried”, lanzada recientemente.

Será, por lo tanto, una oportunidad para encontrarse por primera vez con una agrupación que durante años ha circulado por los circuitos internacionales del metal extremo y que finalmente tendrá su encuentro con el público chileno.

SOL SISTERE: CHILE TAMBIÉN PONE LA OSCURIDAD

El tercer nombre de esta jornada será Sol Sistere, una de las agrupaciones nacionales que mejor ha representado el atmospheric black metal chileno durante la última década.

Formados en Santiago en 2013, han mantenido una actividad constante tanto en Chile como en el extranjero, llevando su propuesta hasta Colombia y Europa. Su recorrido internacional incluye presentaciones en importantes festivales del género como Devilstone Fest en Lituania, Cosmic Void Festival en Reino Unido y Dark Troll Festival en Alemania.

En el Teatro Cariola, Sol Sistere llegará para repasar parte de su discografía y mostrar material relacionado con su próximo larga duración, continuando una trayectoria que los ha instalado como uno de los nombres más interesantes de la escena extrema nacional.

UNA NOCHE PARA EL METAL EXTREMO

Old Man’s Child, Hecate Enthroned y Sol Sistere reúnen tres visiones diferentes de una misma oscuridad: el black metal noruego, la vertiente sinfónica británica y la mirada atmosférica de la escena chilena.

Pero el verdadero acontecimiento está en el regreso de Old Man’s Child. Galder vuelve a poner en marcha una máquina que permaneció detenida durante décadas y que ahora recupera las canciones que ayudaron a definir una época completa del metal extremo.

El 22 de septiembre, el Teatro Cariola será el punto de encuentro para quienes crecieron escuchando “Born of the Flickering”, “The Pagan Prosperity”, “Ill-Natured Spiritual Invasion” o “Revelation 666”. Para quienes alguna vez pensaron que Old Man’s Child jamás tocaría en Chile, la espera finalmente termina.

Las entradas se encuentran disponibles a través de Passline.com