REVIEW CONCIERTO | BENEDICTION EN SALA RBX: DEATH METAL SIN PIEDAD Y UNA DOSIS DE DESTRUCCIÓN Y BRUTALIDAD BRITÁNICA
Benediction descargó su arsenal de death metal en Sala RBX con un repertorio que recorrió distintas etapas de su discografía y la participación de Kam Lee en reemplazo de Dave Ingram. Antes, los nacionales Diabolus se encargaron de abrir la jornada con una dosis de metal extremo sin pedir permiso.
Sala RBX volvió a recibir a los devotos del metal extremo en una jornada protagonizada por Benediction, institución británica del death metal. Con una trayectoria construida a punta de riffs corrosivos, voces cavernosas y una discografía fundamental para entender la evolución del género, los ingleses llegaron a Santiago para defender un legado que no necesita maquillaje.
La gira estuvo marcada por cambios importantes en la formación. Dave Ingram no pudo participar por problemas de salud y fue reemplazado por Barney «Kam» Lee, conocido por su trabajo con Massacre. A esto se sumó la salida del baterista italiano Gio Durst por una situación familiar. Circunstancias que modificaron la alineación prevista y le dieron a esta presentación un contexto particular.
DIABOLUS: BLASFEMIA CON SELLO NACIONAL
Los encargados de abrir la jornada fueron los nacionales Diabolus, una agrupación integrada por músicos con largo recorrido en la escena chilena. Claudio Carrasco en la voz, Sergio Aravena y Rolando Castillo en las guitarras, Felipe Vuletich en el bajo e Ian Huidobro en la batería conformaron una alineación que combinó experiencia y juventud sin sacrificar agresividad.
Diabolus salió a escupir blasfemias con una propuesta de metal extremo que puso en movimiento la jornada. La experiencia de sus integrantes se hizo notar en una presentación que apostó por la contundencia instrumental y una interpretación vocal cargada de carácter. Sin necesidad de grandes artificios, los nacionales cumplieron con la tarea de abrir el escenario y preparar el terreno para la descarga británica.
Su participación fue el primer golpe de una noche dedicada a los sonidos más corrosivos del metal, demostrando que la escena nacional tiene músicos curtidos y argumentos suficientes para defender su lugar frente a una audiencia exigente.

BENEDICTION: LOS VIEJOS MANDAMIENTOS SIGUEN EN PIE
Con más de tres décadas de historia, Benediction pertenece a esa generación de bandas británicas que ayudaron a definir una manera particular de entender el death metal: directa, pesada y sin necesidad de convertir cada canción en una exhibición de virtuosismo. Su identidad está en los riffs, en la pegada y en esa suciedad sonora que no necesita pedir disculpas.
El repertorio arrancó con «Engines of War», dando paso a una selección que incluyó «The Crooked Man», «A Carrion Harvest» y «Stormcrow». La banda fue desplegando su arsenal con esa combinación de velocidad, peso y agresividad que caracteriza su propuesta, alternando material de distintas etapas de su carrera.
La descarga continuó con «Progenitors of a New Paradigm», antes de incorporar «Biohazard», original de Massacre, una elección que adquirió un significado especial con Kam Lee al frente. La conexión entre ambas bandas quedó expuesta de forma directa, uniendo dos nombres fundamentales del death metal en una misma presentación.

El recorrido también incluyó «The Grotesque» y «The Dreams You Dread», reforzando el vínculo con una discografía que ha mantenido su lugar entre los seguidores del género. La selección combinó composiciones de distintas épocas con material asociado a la trayectoria de una agrupación que ha sabido conservar su identidad sin suavizar sus bordes.
En el apartado instrumental, las guitarras de Peter Rew y Darren Brookes sostuvieron el carácter de Benediction con riffs compactos y ataques sin rodeos. La propuesta privilegia el impacto y la solidez, dos elementos esenciales para una banda cuyo sonido se construyó lejos de las tendencias pasajeras.

La participación de Kam Lee añadió un elemento particular a la visita. Su incorporación, motivada por la ausencia de Dave Ingram durante esta gira, puso una voz distinta al frente del repertorio británico. Con su experiencia en Massacre, Lee aportó un vínculo directo con la tradición estadounidense del death metal, especialmente significativo durante la interpretación de «Biohazard».
No era la formación originalmente anunciada, pero la jornada permitió reencontrarse con canciones que forman parte de la historia del género y comprobar la vigencia de un catálogo que sigue encontrando respuesta entre los fanáticos del metal extremo.

UNA JORNADA PARA LOS QUE PREFIEREN EL METAL SIN FILTROS
Lo ocurrido en Sala RBX reunió dos propuestas bajo una misma lógica: guitarras pesadas, voces ásperas y canciones que no necesitan maquillarse para funcionar. Diabolus abrió con una presentación que puso en primer plano el oficio de sus integrantes y el peso de la escena nacional.
Benediction, por su parte, llegó con los cambios de formación propios de esta gira y con el desafío de defender una discografía que ha resistido el paso del tiempo. La presencia de Kam Lee, la ausencia de Dave Ingram y la situación familiar que obligó a Gio Durst a abandonar la gira marcaron el contexto de una presentación que mantuvo el foco en la música.
En una escena donde abundan las etiquetas y las discusiones sobre quién representa mejor la vieja escuela, la respuesta sigue estando arriba del escenario. Diabolus puso el metal nacional en movimiento; Benediction trajo desde Birmingham una parte fundamental de la historia del género.
Sala RBX tuvo su dosis de death metal: sin filtros, sin concesiones y con los riffs haciendo el trabajo sucio.

Reseña: Cesar Troncoso Pino
Fotos: Eduardo Sandoval – @edo_cl
