REVIEW CONCIERTO | Avatar: Un amor a primera vista

Avatar

Por: Aarón Vergara / @emb3r.spirit

Fotos: @cristianbelano


Avatar entregó, la noche de este viernes 25 de abril, en el Teatro Cariola un show que para muchos será inolvidable. 

La expectación por el debut de la banda sueca en nuestro país, se registraba en la calle San Diego a temprana hora con los cientos de fanáticos que esperaban con sus maquillajes de payasos, poleras de la banda, sombreros de copa y una que otra bandera. No podemos estar más que contentos con la decisión de que Chile se haya convertido en el primer país de Latinoamérica en tenerlos, pues lo de anoche fue una química especial desde el primer momento en el que entraron al escenario.

Afortunadamente, no sólo la banda principal sería bien recibida, ya que a eso de las 20:00 horas, We Are The Monster energizaba a los asistentes con un setlist contundente. 

Foto: @benjamin_voorhees

El público era responsivo a cada acorde que entregaba la banda, y esto se vio en los primeros mosh pit y walls of death de la noche. La audiencia, juvenil en su gran mayoría, se mostraban encantados con los nacionales, y ellos le respondieron de igual manera con grandes canciones como “Revolution”, “Destructive World” y “Fire”, un himno gritado con puños al aire.


El aura moderna con la que respira su música, fue en todo momento electrizante y su energía sobre el escenario fue muy contagiosa. Aunque lleven poco tiempo en la escena, no les tembló el pulso para hacer un total estruendo en el recinto. Sin duda que encajaron a la perfección en el concepto de los artistas principales, una acertada decisión tenerlos de teloneros.

Foto: @benjamin_voorhees

Creo que quedará en la memoria de muchos, la entrada que Avatar tuvo al escenario luego de las tenebrosas campanadas con la que parte “Dance Devil Dance”. Un primer número totalmente demencial en el que no dejaba de sorprender como tan sólo la figura del multifacético Johannes Eckerström podía ser tan imponente y carismático a la vez. 


Aunque el resto de la banda dé su propia performance, gracias a un sonido pulcro y una técnica bien cuidada, cuando el vocalista entra en escena, el aura del espectáculo cambia por completo. Hipnotizante de ver.

Foto: @benjamin_voorhees

Tempranamente desataron la euforia con el primer himno de la noche “The Eagle Has Landed”. Los coros tan icónicos que tiene, fueron cantados y seguidos con las palmas en alto en una bella postal que el vocalista se encargaba de guiar. Inmediatamente “Valley of Disease” entraba a retumbar el teatro con una fuerza doom metalera despeinante. Los codazos y empujones ya volaban a esa hora, pero la postal se quedaba chica al lado de la demencia que fue “Chimp Mosh Pit” y que nos trajo el segundo -y más impresionante aún- wall of death de la noche.

Eckerström se desvanecía cada tanto y volvía a escena entre gritos y aplausos, mientras que, entre cada canción se daba el tiempo de juguetear con un público que se rendía ante su carisma. La manera en que nos conversaba nos hacía sentir dentro de su propio relato, y el ver cómo controlaba la situación a su antojo era digno de ovaciones. En todo momento fue amo y señor de este Metal Circus que no había hecho más que empezar.

Foto: @benjamin_voorhees

Por mucho que la voz de Avatar sea el evento principal, de vez en cuando los ojos se iban a lo que sucedía atrás con la performática forma en la que John Alfredsson tocaba su batería o el jugueteo que el propio Jonas “Kungen” le seguía carismaticamente al líder de este teatro. La sincronía que tiene el quinteto fue brillante y esto mismo hizo que “Bloody Angel” diera uno de los grandes puntos de la noche. Ya no había espacio para la cordura y solo quedaba rendirse ante los coros que tan fuerte se escucharon.

Foto: @benjamin_voorhees

Además, aprovecharon de estrenar su más reciente creación “Make It Rain”, rápida, efectiva y sumamente aplastante. Luego de esto vino ÉL MOMENTO de la noche, uno que a más de alguno -incluido quien les redacta- le pilló por sorpresa, “Puppet Show”

Foto: @benjamin_voorhees

Cómo si fuera un número de magia, los cuatro que quedaban en el escenario inteligentemente atraían las miradas al escenario cuando Johannes hizo su desaparición. Lo que no esperábamos fue la repentina aparición que el artista daría sobre el palco izquierdo del escenario para regalarnos un numerito de globoflexia. De no creer lo que hacen en vivo.

Otro de los momentos que muestran la increíble performance y desplante que tiene este frontman fue cuando llegó la contundente “Black Waltz”, canción que siempre es sorprendente ver en vivo por sus breves explosiones de furia y el baile macabro que daba el artista principal junto a unos globos que poco a poco iba reventando. Hipnotizante es poco decir. Y ya cuando pensamos que lo habíamos visto todo, con los diversos números que nos regalaron, que tuvo duelo de guitarras y todo incluido, pronto entraría a escena un mismísimo piano de cola para interpretar la hermosa “Tower”, momento que emocionó al cantante y en que rompió su personaje para regalarnos un sincero y emocionado “gracias”.

Foto: @benjamin_voorhees

El metal circus preparaba su gran final con tres himnos icónicos. Primero “The Dirt Im Buried In”, hacía que nos desviviéramos cantándola y ¿por qué no? bailando su pegajoso ritmo, pues la genialidad de Avatar provoca esto, un mosh pit bailable y un ambiente increíblemente eufórico. 

Seguida de cerca estuvo la rudeza de “Smell Like a Freak Show” que tampoco falla a la hora de darnos momentos sumamente emocionales. Y por último, “Hail The Apocalypse”, el número final y como tal, apoteósico. La despedida de una noche que fue perfecta en todo sentido.

Foto: @benjamin_voorhees

Entre tanto espectáculo, y luego de un setlist larguísimo de 19 canciones, la verdad es que es difícil hacerle justicia a lo que Avatar hace sobre el escenario. Sobre todo, en los momentos culmines de su genialidad con el jugueteo que tuvo junto al público especialmente antes en el encore. Las caras de satisfacción abundaron y la felicidad fue palpable con la promesa que quedó esta mítica noche, y es que Avatar aseguró que su regreso, esta vez no tomaría tanto tiempo. 

Foto: @ benjamin_voorhees

Felizmente nos llevamos a casa un juramento que de seguro en un futuro no tan lejano cobraremos, porque tener a estos suecos frente a nuestros ojos siempre será un espectáculo único en su haber y una cita totalmente imperdible.

Comparte esta noticia con tus contactos