EVENTOS | Sombras en eterno movimiento: The Sisters of Mercy y la oscura trascendencia
El próximo 01 de octubre, el mítico grupo The Sisters of Mercy hará vibrar el Club Blondie con un concierto que forma parte de su esperada gira mundial “All Wires Red”. Con Andrew Eldritch al frente, la banda británica ofrecerá una velada donde lo gótico, lo industrial y lo poético se funden en un ritual que trasciende generaciones.
A mediados de los años ochenta, la historia de The Sisters of Mercy se tornó tan intensa como su música. En 1984, la llegada de Wayne Hussey (ex Dead Or Alive) marcó un nuevo capítulo con el lanzamiento del EP «Body and Soul», que incluyó la regrabación del clásico “Body Electric”. Pronto aparecieron sencillos inolvidables como “Walk Away” y “No Time to Cry”, adelantos de su primer álbum de estudio.
En 1985 nació «First and Last and Always», un disco esencial en el desarrollo del rock gótico, pero también testigo de tensiones internas. Poco después, Gary Marx abandonó la banda, y aquel concierto del 18 de junio en el Royal Albert Hall, inmortalizado en el video “Wake (Choruses from Under the Rock)”, quedó en la memoria como el último de esa formación. El propio Eldritch, en lugar de despedirse con su clásico “buenas noches”, pronunció un lapidario “adiós”.
La tormenta continuó cuando Hussey y Craig Adams dejaron el grupo para formar su propio proyecto, inicialmente bautizado The Sisterhood. En un giro tan dramático como legendario, Eldritch registró el nombre antes que ellos y, con la colaboración de Alan Vega (Suicide) y Patricia Morrison, lanzó el ácido EP «Gift». El título fue tan irónico como vengativo, acompañado de guiños burlones hacia sus excompañeros, quienes finalmente debieron renombrar su banda como The Mission.
De esa ruptura nació una nueva era. En 1987, junto a Patricia Morrison, Eldritch lanzó el monumental «Floodland», un álbum de atmósferas densas y oscuras que incluyó himnos como “This Corrosion”, “Dominion” y “Lucretia My Reflection”. Aunque los conflictos legales con Morrison no tardaron en llegar, este trabajo consolidó a The Sisters of Mercy como una de las bandas más influyentes e innovadoras del género.
Con una carrera marcada por la reinvención, la confrontación y la genialidad, The Sisters of Mercy mantienen intacto su poder de convocatoria. El Club Blondie será testigo de una noche donde la voz profunda de Andrew Eldritch y el inmutable pulso de Doktor Avalanche volverán a encender la llama de un culto que nunca se extingue.

