REVIEW CONCIERTO | Lucybell en Concepción: Respirando en la boca del Biobío
Por: Javier Donoso
Fotos: Valeria Muñoz Neira
Concepción, 24 de agosto, 2025. Debo reconocer que Lucybell siempre fue una banda que tuve en el tintero, esperando por esa oportunidad en la que llegaría a formar parte de mi lista de reproducción. No fue hasta que en 2024 la banda se presentaría en el Parque Ecuador, de nuestra comuna, Concepción.
Evento en el cual, finalmente, logré conectar con su música, deseando escuchar y saber mucho más de esta banda, de la cual desde pequeño tuve noción de su existencia, pero jamás la tuve dentro de mi ecosistema.
Hoy, luego de más de 1 año desde ese evento. Tiempo en el que miles de cosas sucedieron. Luego de ‘viajar’, luego de ‘tropezar al andar’ y sentir que la música de Lucybell formó parte de este sinfín de vivencias, tuvimos el reencuentro, donde habiendo ya masticado y digerido sus poéticas melodías, pude sentir ese ‘Eléctrico cariño’ que la banda impregna en cada una de sus presentaciones, pero esta vez de una forma íntima y personal.
El lugar del reencuentro no sería nada más que en el Teatro Biobío. Lugar que hizo de todo un recuerdo atmosférico, con una vista hacia el río, en donde el sol se perdía entre la corriente de este mismo y la silueta de vehículos que se intercalaban por el puente Llacolén.
Mientras caminaba por los pasillos del teatro, las luces de este mismo acompañaban mi andar como ‘Peces’ en cardumen, guiándome hacia el salón principal, donde me convencí de que realmente el reencuentro no era tan solo conmigo, sino con todo el grupo de fanáticos, quienes con puntualidad inglesa ya se encontraban ubicados en sus butacas.

Eran ya cerca de las 20:00 cuando un teatro en completo sold out oscurece, finalmente dejándonos solos a nosotros y la banda, la cual nos hace ponernos el cinturón de seguridad para comenzar a ‘Viajar’ junto a su querido público.
Una de las cosas que más destacaría de la producción del show es el juego de luces, las cuales crearon una atmósfera envolvente y psicodélica, haciendo que cada uno de nosotros, los cómplices de esta noche luminosa, nos entreguemos a la vibración de la música que atrapó a miles en el momento exacto de nuestras vidas.
Ya con un público que no necesitaba de las butacas y estando la mayoría en pie, la serenata cada vez agarraba más fuerza, envolviéndonos con esas poesías que viajan en forma de notas musicales.

Cada una de las canciones repercutió con una fuerza tremenda en el teatro, que, por cierto, contaba con un sonido perfecto para este nuevo recuerdo que se estaba creando en nuestras mentes.
Eso es algo que destaco de este trío de músicos. Y es que Lucybell es una fábrica de sueños, creando memorias y recuerdos de un doloroso amor, apuñalando el corazón con guitarras casi shoegaze, sonidos provenientes de tus emociones más profundas.
Difícil es lograr exteriorizar a través de palabras lo que este show significó para cada uno de nosotros: conexión, intimidad, fiereza, pero sobre todo, cariño mutuo. En todo momento se sintió calidez de parte de los músicos hacia sus feligreses. De vez en cuando, entre canciones, escuchábamos a Eduardo (bajista) aleonar a su público, diciéndonos: “¡Más fuerte, Concepción!”, rompiendo esa distancia mental entre público y artista, dejando solo la distancia física, que ya no importaba. Estábamos ante ellos.

Y así fue como, ante un show de casi 3 horas, llegó a su fin. Recordando pasajes de toda una vida: más de 30 años de amores, desamores, sueños y sensualidad. Un sinfín de canciones que marcaron cada una de las vidas de los oyentes que estábamos presentes. Y no solo a nosotros, sino también a los intérpretes de estas. «Carnaval«, canción dedicada a la fallecida exnovia del líder de la banda, Claudio Valenzuela, quien en un trágico accidente de avión perdió su vida. También «Ver el fin«, canción que formó parte del soundtrack oficial del largometraje nacional poco convencional Sangre Eterna.
Todo esto formó parte de este eco que sigue repitiéndose una y otra vez, como una sola frase: “Ya sabré mentir a Dios, por verte hoy”.
Un Teatro Biobío lleno de corazones que una vez fueron desmembrados y hoy en día han sido curados con el ‘Milagro’ de la música, se despidió una vez más de sus músicos favoritos para dar inicio a otra historia, una de ‘Sudor y Ternura’.
Están más que claras las muchas ganas de agradecer, una vez más, en primer lugar al teatro por esta oportunidad y, sobre todo, a la banda por estos años de música.
Setlist:
VIAJAR
SEMBRANDO
ÁNGELES SIAMESES
CABALLOS DE HISTERIA
ARREPENTIMIENTO
DE ESTE AMOR
JURO AL SOL
HOY SOÑÉ
TÚ
CARNAVAL
VUELVE A MÍ
PEZ SIN AUXILIO
MI CORAZÓN
MILAGRO
VETE
ROJO ETERNO
ESPERANZA
TU SANGRE
ÁNGEL
INFINITO AMOR
SOLO CREES
SÁLVAME LA VIDA
LUNAS
LUCES NO BÉLICAS
FE
A PERDERSE
HURACÁN
TU ESPÍRITU
VER EL FIN
PARAÍSOS
SUDOR
CUANDO RESPIRO
MATAZ
MIL CAMINOS
