REVIEW CONCIERTO | Alesana convirtió el Teatro Coliseo en una catarsis emocional en la celebración de «The Emptiness»
En el marco del aniversario de su disco The Emptiness, la banda estadounidense Alesana regresó a Chile este 24 de febrero con una presentación cargada de dramatismo y nostalgia en el Teatro Coliseo. En plena noche de verano santiaguina, con el calor todavía suspendido en el aire y filas que rodeaban el recinto de la calle Nataniel Cox, el ambiente ya anticipaba que no sería un concierto más, sino una ceremonia emocional para una generación que creció con este disco.
La velada comenzó con la presentación de la banda nacional Dead Kings, quienes asumieron la responsabilidad de abrir la jornada. Con una propuesta intensa y una sólida respuesta del público desde los primeros minutos, el grupo chileno encendió el ambiente y dejó el escenario listo para lo que sería el plato fuerte de la noche.
Alesana en Chile: Fue más que una etapa
Desde los primeros acordes de “Curse of the Virgin Canvas”, quedó claro que la velada estaría marcada por la intensidad narrativa que caracteriza a ese álbum conceptual. La banda construyó una atmósfera envolvente, apoyada en cambios dinámicos bruscos, pasajes melódicos inquietantes y explosiones de post-hardcore que hicieron vibrar cada rincón del teatro. Las luces bajas y los contrastes sonoros potenciaron la sensación de estar presenciando una historia que se desarrollaba acto por acto.

El arranque con “The Artist”, “A Lunatic’s Lament” y “The Murderer” instaló una tensión constante, casi cinematográfica. El público —que llenó el recinto en su totalidad— respondió con coros potentes y una energía que transformó la platea en una masa en movimiento. Entre saltos, empujones y brazos en alto, la banda reforzó su faceta más teatral en “Hymn for the Shameless” y “The Thespian”, jugando con los contrastes vocales entre la crudeza de los gritos y la emotividad de las líneas limpias.
El bloque central, que incluyó “Heavy Hangs the Albatross”, “The Lover” e “In Her Tomb by the Sounding Sea”, elevó el dramatismo al máximo. Cada breakdown fue celebrado como un desahogo colectivo, mientras que “To Be Scared by an Owl” sumergió al público en una atmósfera oscura y envolvente, reafirmando el carácter conceptual del repertorio. Los interludios ayudaron a mantener la coherencia narrativa, dando pequeños respiros antes de nuevas explosiones sonoras.
El cierre principal con “Annabel” dejó al teatro en un punto alto, con una audiencia completamente entregada. Sin embargo, el encore terminó de sellar la noche. “This Is Usually the Part Where People Scream” desató la euforia total (tal como su título lo anticipa), seguida por “Beyond the Sacred Glass”, que mantuvo la intensidad emocional en lo más alto. Finalmente, “Apology” puso el broche con un aire de despedida nostálgica, entre aplausos prolongados y un coro final que resonó más allá del último acorde.

Lo vivido en esta noche de verano en Santiago no fue solo un repaso por uno de los discos más emblemáticos de la banda, sino una reafirmación del vínculo que Alesana mantiene con su público chileno. En un formato íntimo pero contundente, el Teatro Coliseo se transformó en el escenario perfecto para una velada de catarsis, dramatismo y devoción post-hardcore que difícilmente será olvidada por quienes estuvieron ahí.
Nota: Sebastián Peña
Fotos: @Ifuran
