REVIEW CONCIERTO | Halestorm y el hard rock que hizo temblar al coliseo
El regreso de Halestorm a Chile no fue simplemente un concierto: fue una descarga largamente esperada que transformó al Teatro Coliseo en el epicentro de una tormenta sonora que, por momentos, pareció sacudir sus cimientos. Trece años después de su debut en el país, la banda liderada por Lzzy Hale volvió con una presentación intensa, emocional y sin concesiones.
Desde temprano, el ambiente ya anticipaba una noche especial, entre guanacos y zorrillos y una contingencia no vista de carabineros. La banda nacional Force abrió la jornada con un sonido potente y cargado de reminiscencias al glam rock ochentero, calentando motores para un público que poco a poco llenaba el recinto. Su actuación no solo cumplió el rol de telonera, sino que dejó claro que la energía de la noche estaría a la altura del regreso internacional

Cuando las luces se apagaron cerca de las 21:00, el Coliseo entró en suspenso. La introducción con “Familiar Taste of Poison” construyó una tensión casi cinematográfica antes de estallar con la entrada de la banda. Desde ese momento, el show se convirtió en una montaña rusa de intensidad, combinando clásicos como “Love Bites (So Do I)” e “I Miss the Misery” con material más reciente de su disco *Everest*, evidenciando una banda que domina tanto su pasado como su presente.
Uno de los aspectos más destacados fue la conexión con el público. Lzzy Hale, carismática y dominante, no solo se mostró cercana —incluso hablando en español—, sino que también dirigió la experiencia colectiva con naturalidad. La interacción constante, sumada a momentos como el clásico “CHI CHI CHI, LE LE LE” liderado por Arejay Hale, reforzó la sensación de comunión entre banda y audiencia.

Musicalmente, el concierto fue una demostración de fuerza y control. La banda transitó entre riffs pesados, pasajes más melódicos y momentos de virtuosismo, como los solos de guitarra y batería que elevaron la intensidad del espectáculo. Canciones como “I Like It Heavy” y “Freak Like Me” consolidaron esa identidad cruda y directa que define a Halestorm en vivo: sin adornos innecesarios, pero con una ejecución precisa y arrolladora

El cierre con “Here’s to Us” aportó un tono más emocional, casi de celebración, donde el brindis final selló una noche que no solo fue un concierto, sino un reencuentro entre banda y fanáticos. En una escena donde el rock constantemente lucha por mantenerse vigente, Halestorm demostró que sigue más vivo que nunca, con una propuesta que combina potencia, cercanía y autenticidad.

Más que un show, lo vivido en el Teatro Coliseo fue una reafirmación: el hard rock aún tiene la capacidad de estremecer, de reunir y de hacer vibrar a miles en una misma frecuencia. Y esa noche, en pleno centro de Santiago, esa vibración se sintió más fuerte que nunca.
