EVENTOS | Cradle of Filth: Pactos rotos, himnos inmortales y la eternidad del caos

EVENTOS | Cradle of Filth: Pactos rotos, himnos inmortales y la eternidad del caos

El 28 de agosto, el Teatro Coliseo será testigo de una noche marcada por la oscuridad y la grandeza sinfónica de Cradle of Filth, la banda británica que convirtió la adversidad en arte y la controversia en un estandarte. Pero para entender el peso de su legado, hay que mirar a mediados de los años noventa, cuando los cimientos de su historia se fortalecieron en medio de rupturas, disputas y discos que marcaron el rumbo del metal extremo.

 

El nacimiento de un clásico maldito

En 1994, la banda lanzó su esperado álbum debut bajo el sello Cacophonus Records. El disco, oscuro, visceral y de una crudeza sin concesiones, fue aclamado como una obra fundamental dentro del black metal. Tanto así, que en 2006 la revista Metal Hammer lo incluyó entre los diez mejores álbumes del género de las últimas dos décadas. Sin embargo, poco después del lanzamiento, los hermanos Paul y Benjamin Ryan, junto a Paul Allender, dejaron la agrupación. En su lugar ingresaron el guitarrista Stuart Antsis y el teclista Damien Gregori, marcando una nueva etapa en el aquelarre sonoro de la banda.

 

Traiciones contractuales y un oscuro plan de escape

La relación de Cradle of Filth con Cacophonus se tornó tormentosa. Entre acusaciones de mala gestión financiera y contractual, la banda se vio envuelta en un proceso judicial que devoró gran parte de 1995. Obligados a cumplir con un último lanzamiento, concibieron un EP apresurado, pero cargado de furia y ambición: “Vempire or Dark Faerytales in Phallustein”.

Aunque fue concebido como una estrategia de fuga, este trabajo se convirtió en una pieza esencial de su legado. Canciones como “Queen of Winter, Throned” fueron catalogadas por Kerrang! como parte de los 25 himnos esenciales del metal extremo, y temas como “The Rape and Ruin of Angels” alcanzaron un estatus de culto gracias a su velocidad abrasadora y su atmósfera demoníaca.

 

La voz etérea de Sarah Jezebel Deva

El EP también marcó el debut de Sarah Jezebel Deva, quien reemplazó a Andrea Meyer, la primera vocalista femenina y autodenominada “asesora satánica” de la banda. Aunque Deva nunca fue considerada miembro oficial, su voz se convirtió en un elemento fundamental de Cradle of Filth, acompañando cada álbum y gira hasta 2009, y añadiendo un contraste angelical y etéreo a las densas tinieblas sonoras de la agrupación.

 

 

El aquelarre continúa en Santiago

Entre disputas legales, cambios de formación y lanzamientos decisivos, Cradle of Filth supo transformar el caos en una alquimia oscura que definió su estilo y su influencia. Hoy, más de tres décadas después de aquellos años turbulentos, la banda liderada por Dani Filth sigue conquistando escenarios de todo el mundo con la misma fuerza y teatralidad.

El 28 de agosto, el Teatro Coliseo será el epicentro de esta oscuridad hecha música, en un concierto que promete sumergir a los asistentes en un viaje de himnos inmortales y rituales sonoros que solo Cradle of Filth sabe invocar.

 

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