EVENTOS | De las raíces del caribe al Movistar Arena: Por qué el «¿Dónde es el after?» de Rawayana es el imperdible del año en Santiago
Si algo nos ha enseñado la música en vivo en este último tiempo, es que las fórmulas predecibles ya aburrieron. En plena era donde mandan los singles de dos minutos hechos exclusivamente para el algoritmo, hay proyectos que deciden nadar contra la corriente apostando por la magnitud, el concepto y la fiesta comunitaria. Ese es exactamente el caso de Rawayana.
La banda venezolana se convirtió por peso propio en uno de los números más atractivos e ineludibles del pop tropical alternativo global. Su evolución desde los sonidos más orgánicos y playeros hasta este presente luminoso y colaborativo corona su mejor momento histórico, y Chile se prepara para atestiguarlo a lo grande con una residencia que promete hacer historia en el Movistar Arena.
Un viaje de 23 tracks que rompe las reglas
El motor de esta gira es su flamante y ambicioso álbum, ¿Dónde es el after? Lejos de entregar un EP de trámite, el conjunto apostó por un viaje sonoro masivo de 23 canciones que cruzan sin complejos el funk, el pop, los ritmos caribeños y la experimentación acústica.
Lo interesante de esta placa no es solo su extensión, sino cómo logra mantener una frescura constante de principio a fin. El disco funciona como una gran curatoría de junte y hermandad musical, integrando colaboraciones estelares de peso pesado como Manuel Turizo, Carín León, Danny Ocean, Elena Rose, Grupo Frontera y Jowell & Randy, entre otros. Esa capacidad de cruzar fronteras —llevando su propuesta tanto al público del sonido alternativo como a las grandes masas de la música urbana y regional— es lo que transformó a Rawayana en un fenómeno cultural imposible de encasillar.
Tres noches para calentar el invierno de Santiago
El impacto de este universo sonoro en nuestro país ha sido tan rotundo que la locura por conseguir un ticket desbordó todas las previsiones iniciales. Ante la alta demanda de sus funciones agendadas para este 22, 23 y 24 de agosto, la producción habilitó nuevas localidades, dando una segunda oportunidad dorada para quienes se habían quedado fuera de la fiesta.
Imaginar el Movistar Arena repleto cantando “Binikini”, “Dame Un Break” o viajando por los pasajes más íntimos de su discografía es la cura perfecta para congelar el invierno santiaguino. Los caribeños saben muy bien cómo transformar un recinto cerrado en una playa mental de baile colectivo, y estas tres fechas consecutivas reafirman la estrecha y fiel conexión que la banda mantiene con el público chileno.

¿Estás listo para ser parte de una de las experiencias en vivo más eufóricas del año?
Asegura tu lugar en la fiesta: Debido a la alta demanda y la reciente apertura de nuevas ubicaciones, te sugerimos revisar el stock disponible de entradas para las distintas fechas a través de la ticketera oficial:
