EVENTOS | De las sombras de Helsinki al altar del goth: The 69 Eyes regresa a Chile
En el verano de 1989, entre el humo de los bares de Helsinki y la electricidad de una ciudad que nunca duerme del todo, un grupo de jóvenes dio vida a una criatura sonora que pronto se convertiría en leyenda. The 69 Eyes, liderados por el carismático Jyrki 69, junto a Archzie, Timo-Timo, Bazie y en sus primeros pasos Lotto, emergieron con la fuerza glam metal que les ganó comparaciones inmediatas con íconos finlandeses como Smack y Hanoi Rocks.
El despertar de un culto oscuro
Sus primeras huellas quedaron grabadas en vinilos de 7 pulgadas: “Sugarman” (1990) y “Barbarella” (1991), donde aún se escuchaba el pulso de su baterista original, Lotto. Sin embargo, el destino estaba marcado, y en 1992 el enigmático Jussi 69 llegó para quedarse, completando una alineación que no se ha quebrado hasta hoy, como si la eternidad misma hubiera sellado su pacto.
Ese mismo año nació “Bump ‘n’ Grind”, un debut cargado de fuerza, con regrabaciones de aquellos primeros temas que ya ardían en la memoria de sus seguidores. Luego, los oscuros himnos “Juicy Lucy” y “High Times Low Lives” confirmaron que este viaje apenas comenzaba.
Ecos de Detroit y jardines salvajes
En 1994, el rugido de The 69 Eyes cruzó fronteras con “Motor City Resurrection”, lanzado a través del sello japonés 1+2 Records. Aunque no era un álbum de estudio en toda regla, se transformó en una compilación esencial, uniendo piezas dispersas de su era más cruda y ofreciendo una carta de presentación al mundo.
Un año después, en 1995, el misterio se expandió con “Savage Garden”, un disco que contó con la participación del mítico Andy McCoy de Hanoi Rocks, quien dejó su huella en el tema “Wild Talk”. Fue una época en la que la banda no solo tocaba música, sino que comenzaba a forjar un universo propio, incluso lanzando material en VHS exclusivo para sus seguidores más devotos en el club de fans “Get Down to 69”.
La misa oscura en Santiago
Hoy, más de tres décadas después de aquel inicio en los bares de Helsinki, The 69 Eyes siguen siendo sacerdotes del rock nocturno. El viernes 29 de agosto, las puertas del Club Blondie se abrirán para un aquelarre de guitarras, bajos y tambores que resucitará ese espíritu de inmortalidad que ha acompañado a la banda desde 1989.
Será una velada donde los ecos del glam, la pasión del gótico y la fuerza inmortal del rock ‘n roll se fundirán en un solo rito. Quienes asistan no solo presenciarán un concierto: vivirán un viaje hacia las entrañas del goth ‘n roll, de la mano de una banda que transformó la oscuridad en música eterna.

