EVENTOS | El evangelio del caos: Marduk y la peste eterna del Black Metal
El invierno se aproxima, y con él, el rugido de una de las fuerzas más oscuras y destructivas del metal extremo. Este 30 de octubre, el Teatro Cariola se convertirá en el epicentro del caos cuando Marduk aterrice en Santiago para conmemorar su 35 aniversario, interpretando en su totalidad el devastador álbum “Panzer Division Marduk”, junto a una selección de himnos blasfemos que recorrerán su extensa y turbulenta trayectoria.
Formados en 1990 por el guitarrista Morgan Steinmeyer Håkansson, Marduk ha sido una de las columnas vertebrales del black metal sueco, forjando una reputación de intensidad y brutalidad que pocos pueden igualar. Tras una década marcada por álbumes legendarios como “Nightwing” y “La Grande Danse Macabre”, la banda entró en una nueva era en 2004 con la llegada del vocalista Daniel “Mortuus” Rosten, conocido por su trabajo en Funeral Mist y Triumphator. Con él, Marduk alcanzó una profundidad más abismal, un sonido que no solo evocaba la guerra, sino también la peste, la decadencia y la redención a través del fuego.
Su siguiente obra, “Plague Angel”, grabada en los estudios Endarker de Norrköping y publicada el 22 de noviembre de 2004, marcó un renacimiento sonoro. Aquella máquina de guerra que fue “Panzer Division Marduk” mutó en una bestia más calculada y teológica, sin perder un ápice de ferocidad. En canciones como “The Hangman of Prague” o “Steel Inferno”, el grupo demostró que su blasfemia podía ser tanto filosófica como brutal. Con este álbum, Marduk no solo reafirmó su reinado, sino que consolidó una nueva identidad bajo la voz inconfundible de Mortuus.
Durante la gira “Deathmarch World Tour”, la banda llevó su peste sonora a distintos rincones del planeta, incluso encabezando festivales como el Motala Metal Festival y el Agglutination Festival en Italia. En 2005, celebrando su decimoquinto aniversario, lanzaron el álbum en vivo “Warschau”, grabado en Polonia durante dos conciertos que capturaron toda la furia escandinava de su directo.
El ascenso continuó con “Rom 5:12” (2007), una obra compleja y atmosférica que incorporó colaboraciones notables como Alan “Nemtheanga” Averill de Primordial y el exvocalista Joakim Göthberg. Grabado nuevamente en los estudios Endarker, este álbum exploró el conflicto eterno entre lo divino y lo profano, el pecado y la expiación, bajo una estética que rozaba lo apocalíptico. Temas como “Imago Mortis” y “Limbs of Worship” son prueba de que Marduk no teme experimentar dentro de su propio infierno.
A lo largo de los años, la banda ha resistido todo tipo de tormentas: censura, cambios de alineación, acusaciones y controversias. Pero su esencia ha permanecido intacta. Con Morgan al mando, Devo Andersson en el bajo y Fredrik Widigs en la batería, Marduk sigue siendo la encarnación de la disciplina y la devastación.
Este 30 de octubre, el Teatro Cariola no será solo un recinto: será un campo de batalla. Allí, entre humo, fuego y oscuridad, Marduk volverá a alzar su bandera negra en honor a tres décadas y media de herejía sonora. Los asistentes no presenciarán un simple concierto, sino un rito bélico, una misa negra que reafirma por qué Marduk sigue siendo el emblema viviente del caos.
Porque mientras el mundo se desmorona, Marduk continúa su marcha imparable —como una plaga que no se extingue, como una guerra que jamás termina—. Y en Santiago, la historia volverá a escribirse con sangre, acero y devoción.

