EVENTOS | El rugido que nunca duerme: el retorno inmortal de Billy Idol
El rugido del tiempo no ha podido apagar la llama que arde en Billy Idol. Como un cometa rebelde que se niega a extinguirse, el ícono del punk y el glam rock vuelve a iluminar los escenarios con su gira “It’s a Nice Day To… Tour Again”, que llegará al Movistar Arena el próximo 18 de noviembre. Entradas disponibles por sistema Puntoticket.
Tras una pausa de más de una década, Idol emergió del silencio con un rugido que desafió al olvido. En 2005 lanzó “Devil’s Playground”, su primer álbum de estudio en casi doce años, una resurrección que mezclaba su actitud desafiante con una madurez sonora que solo los verdaderos sobrevivientes del rock pueden alcanzar. El disco alcanzó el puesto 46 en el Billboard 200 y el número 15 en Alemania, confirmando que su fuego seguía ardiendo. Entre sus temas, una reinterpretación de “Plastic Jesus” brillaba como una plegaria pagana, una ironía sagrada al estilo más puro de Billy Idol.
El regreso no se limitó al estudio. Con su inconfundible mueca y energía eléctrica, Idol recorrió los escenarios del Warped Tour, el Download Festival en Donington Park, el Voodoo Music Experience en Nueva Orleans y Rock am Ring en Alemania. Cada aparición fue una reafirmación de su poder: el mismo espíritu punk de los setenta, pero con la sabiduría del guerrero que ha sobrevivido a sus propias tempestades. Su reaparición fue tan impactante que fue galardonado como “Regreso del Año” en los Classic Rock Roll of Honour Awards, sellando su retorno triunfal al panteón del rock.
Y porque la irreverencia también puede vestirse de rojo y verde, Billy Idol sorprendió en 2006 con “Happy Holidays”, un álbum navideño donde versionó clásicos festivos junto a dos composiciones originales. Lejos de ser una simple curiosidad, el disco demostró su versatilidad artística: un músico capaz de transformar incluso los villancicos en himnos con actitud y desenfado.
La leyenda continuó creciendo en nuevas generaciones gracias al auge de los videojuegos musicales. “Rebel Yell” y “White Wedding” se convirtieron en temas jugables en Guitar Hero World Tour y Rock Band 2, acercando la voz y el estilo de Idol a una nueva ola de fanáticos que descubrieron, mando en mano, la energía atemporal de su música. Más tarde, el recopilatorio “The Very Best of Billy Idol: Idolize Yourself” (2008) reafirmó su legado con una colección que condensaba más de tres décadas de rebeldía, sudor y glamour.
Ese mismo año, compartió cartel con Def Leppard en una gira mundial que llevó su nombre y su rugido a miles de almas que aún coreaban “Eyes Without a Face” y “Mony Mony” como si el tiempo jamás hubiera pasado. Su energía, intacta y contagiosa, quedó registrada en “In Super Overdrive Live”, filmado en el Congress Theater de Chicago y lanzado en formato DVD/Blu-ray en 2009. Allí, con una banda afilada y un público en éxtasis, Billy Idol demostró que el escenario sigue siendo su reino y el rock, su religión.
Hoy, a sus casi siete décadas, el hombre que convirtió la furia punk en poesía eléctrica sigue reescribiendo su historia a base de actitud y resistencia. En esta nueva visita a Chile, Billy Idol no solo trae un repertorio de himnos inmortales, sino también la certeza de que el espíritu del rock sigue latiendo con fuerza en su corazón de fuego.
Porque algunos artistas envejecen; otros, como Billy Idol, simplemente se reinventan una y otra vez… hasta volverse eternos.

