EVENTOS | La danza del fuego y la guerra: Marduk celebra 35 años de blasfemia en Santiago

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El eco del caos vuelve a resonar en Santiago. Este 30 de octubre, los muros del Teatro Cariola temblarán ante el regreso de Marduk, una de las bandas más implacables y veteranas del black metal mundial. En el marco de su gira de 35 aniversario, los suecos llegarán a Chile para desatar una avalancha sonora interpretando en su totalidad el álbum “Panzer Division Marduk”, junto con una selección de clásicos que recorrerán sus más oscuros capítulos.

Nacidos en 1990 bajo la visión del guitarrista Morgan Steinmeyer Håkansson, Marduk se forjó con un propósito claro: ser “la banda más blasfema del mundo”. A lo largo de tres décadas, lo ha cumplido con precisión casi militar. Tras el impacto bélico de “Panzer Division Marduk” (1999), la banda no detuvo su marcha infernal. En el año 2000 lanzaron el EP “Obedience”, que incluía una brutal versión del clásico de Celtic Frost, “Into the Crypts of Rays”. Aquel lanzamiento marcó una nueva etapa, pues Marduk abandonó el sello Osmose Productions para operar bajo su propio estandarte: Blooddawn Productions, mientras que Century Media se encargó de distribuir su música en América.

Ese mismo año celebraron su décimo aniversario con un concierto de Halloween en su natal Norrköping, donde también se lanzó el álbum en vivo “Infernal Eternal”, grabado en Francia durante su devastadora gira The World Panzer Battle Tour. Un documento bélico que mostró a Marduk en su máxima expresión: disciplinados, violentos y absolutamente dominantes sobre el escenario.

El 2001 llegó con otro ataque: “La Grande Danse Macabre”, un álbum que, a diferencia de su antecesor, mezcló la ferocidad con una atmósfera más oscura y litúrgica. Entre riffs abrasadores y voces que parecían exhalaciones del infierno, el disco reafirmó la capacidad de la banda para reinventarse sin perder su esencia. Las giras junto a leyendas como Deicide, Kataklysm y Amon Amarth consolidaron a Marduk como una fuerza inamovible del metal extremo.

En los años siguientes, Marduk continuó expandiendo su dominio con lanzamientos como la monumental caja recopilatoria “Blackcrowned” (2002), que reunió más de una década de material inédito. Y en 2003, con “World Funeral”, la banda firmó otro capítulo devastador de su historia. Este álbum, con temas como “Hearse” y su versión de “Phantasm” de Possessed, se convirtió en un canto de muerte y guerra, además de marcar el final de una era con la salida del bajista B. War y del vocalista Legion.

Marduk ha sobrevivido a todo: censura, cambios de formación y controversias. Su permanencia no se explica solo por la música, sino por una devoción casi religiosa al concepto de oscuridad. Su sonido, siempre extremo, ha sido el reflejo de una visión artística sin concesiones, donde la guerra, la muerte y la fe se entrelazan como símbolos de un universo puramente mardukiano.

Treinta y cinco años después, esa llama sigue intacta. Con una formación que ha sabido mantener la esencia original —Morgan, Mortuus, Devo y Fredrik Widigs—, Marduk no solo celebra una carrera, sino un legado. Su regreso al Teatro Cariola no será un simple recital: será una misa negra, una invocación al caos y una celebración de la resistencia del black metal en su forma más pura y destructiva.

Porque cuando Marduk toma el escenario, no hay espacio para el silencio. Solo queda la guerra, el fuego y el rugido eterno de “Panzer Division Marduk”.

 

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