REVIEW CONCIERTO | Helloween celebró 40 años en Chile con una noche inolvidable y la mayor producción que ha presentado en nuestro país

FOTO-07

Texto: Alejandro Torres Quezada

Fotos: Eduardo Sandoval

Cuatro décadas de historia, un repertorio demoledor y una puesta en escena gigantesca. Helloween convirtió el Santander Arena en una verdadera celebración del metal y entregó uno de esos conciertos que quedan en la memoria de quienes estuvieron ahí.

Una noche que comenzó en casa

Antes de que las calabazas tomaran el escenario, Polímetro tuvo la responsabilidad de abrir una jornada que para muchos fanáticos comenzó mucho antes del primer acorde de Helloween.

La histórica banda nacional, con décadas de trayectoria dentro del metal progresivo chileno, se presentó frente a un público que conoce y respeta su recorrido. Y había algo especialmente bonito en verlos sobre el escenario del Santander Arena, se notaba que estaban felices de estar ahí.

Polímetro disfrutó su presentación, conectó con sus seguidores y entregó un show sólido y potente. Fue un muy buen comienzo para una noche que tendría al metal como absoluto protagonista.

@edo_cl

40 años después, Helloween sigue haciendo historia 

Las luces se apagaron y el Santander Arena quedó completamente a oscuras. Entonces comenzó “March of Time”. Y con ella llegó Helloween al escenario.

Desde el primer instante quedó claro que esta no sería una visita más. La banda llegó a Chile celebrando 40 años de historia, pero decidió hacerlo llevando su espectáculo a un nivel nunca antes visto en nuestro país.

Pasarela, una enorme estructura de pantallas LED, escenografía, iluminación y una cantidad impresionante de elementos visuales transformaron el escenario del Santander Arena.

Y la producción no se quedó solamente en lo visual. Hubo fuego, pirotecnia, humo y confeti, utilizados en distintos momentos para acompañar la intensidad de las canciones.

Incluso las tradicionales pelotas inflables con la simbología de la banda aparecieron sobre el público, convirtiendo por momentos el recinto en una verdadera fiesta. Era imposible no sentirse parte de la celebración.

@edo_cl

Un setlist para cuatro décadas

Y si la producción fue espectacular, el repertorio estuvo a la altura.

The King for a 1000 Years”, “Future World”, “This Is Tokyo”, “We Burn”, “Twilight of the Gods”, “Ride the Sky”, “Into the Sun”, “Hey Lord!”, “Universe (Gravity for Hearts)” y “Hell Was Made in Heaven” fueron construyendo un recorrido por distintas épocas de la banda.

No fue solamente un concierto de clásicos. Fue un viaje por la historia de Helloween.

Michael Kiske, Andi Deris y Kai Hansen tuvieron sus respectivos momentos de protagonismo, mientras Michael Weikath, Sascha Gerstner, Markus Grosskopf y Dani Löble demostraron que detrás de toda esa enorme producción sigue existiendo una banda capaz de sonar con una precisión impresionante. Y entonces llegó “I Want Out”. El Santander Arena ya era un solo coro.

Cuando las canciones hablan por sí solas

Después de la intensidad llegó uno de los momentos más especiales de la noche.

In the Middle of a Heartbeat” y “A Tale That Wasn’t Right” permitieron bajar las revoluciones y recordar que, detrás de los fuegos, las pantallas y la pirotecnia, están esas canciones que acompañaron la vida de varias generaciones.

Porque quizás esa es una de las cosas más bonitas de Helloween, para muchos de los que estaban ahí, sus canciones no son solamente canciones. Son recuerdos. Son discos escuchados durante la adolescencia, amistades, viajes, conciertos anteriores y momentos de la vida que vuelven a aparecer cuando comienzan a sonar los primeros acordes. Y cuando llegó “Halloween”, todo volvió a explotar. Uno de los grandes clásicos de la banda se transformó en otro de los puntos más altos de la noche, con una interpretación extensa, teatral y acompañada por toda la maquinaria visual que Helloween tenía preparada.

@edo_cl

El cierre que todos esperaban

Después llegó “Invitation”. Y todos sabían lo que venía. “Eagle Fly Free” convirtió el Santander Arena en un gigantesco coro.

Miles de voces acompañaron a Kiske mientras uno de los himnos más importantes de la historia del power metal volvía a sonar en Santiago.

Power”, “Dr. Stein” y el cierre con “Keeper of the Seven Keys” terminaron de sellar una presentación que se extendió por cerca de dos horas. Para entonces ya no importaba cuánto habíamos saltado, cantado o gritado. Solo quedaba disfrutar.

@edo_cl

Una celebración que quedará en la memoria

Helloween llegó a Chile para celebrar 40 años, pero terminó regalando algo más que un aniversario.

Fue una de esas noches en las que la producción impresiona, pero donde finalmente son las canciones y las emociones las que permanecen. Porque sí, fue la mayor producción que Helloween ha presentado en Chile. Una puesta en escena monumental, llena de luces, pantallas, fuego, pirotecnia, humo, confeti y toda la parafernalia necesaria para celebrar cuatro décadas. Pero cuando las luces se encendieron y la banda abandonó el escenario, lo que quedó fue algo mucho más sencillo. La sensación de haber sido parte de una noche especial.

Una noche compartida por distintas generaciones de fanáticos. Por quienes descubrieron a Helloween hace 40 años y por quienes recién comienzan a descubrirlos.

El Santander Arena fue testigo de una verdadera celebración de la historia del metal.

40 años después, Helloween sigue más vigente que nunca. Y esta vez, lo hizo algo impresionante y difícil de olvidar en Santiago.

@edo_cl

Agradecemos especialmente a The FanLab por la acreditación y la hospitalidad durante esta jornada, y por permitirnos ser parte de esta celebración.