REVIEW CONCIERTO | La posesión se hizo carne: las siete iglesias del apocalipsis incendiaron el Cariola junto a Possessed
El Teatro Cariola fue testigo de una verdadera liturgia blasfema este martes 24 de junio, cuando los legendarios Possessed desataron el infierno en Santiago con su esperado tour del 40 aniversario de “Seven Churches”, el disco debut que marcó el nacimiento del death metal. Un show demoniaco y demoledor de principio a fin, donde la ferocidad interpretativa y la bophomética voz de Jeff Becerra fracturaron los cimientos del infierno.
Los portales del abismo se abren
La noche comenzó con la potente presentación de Kolossal Remains, banda nacional que entregó una descarga feroz de Brutal Death Metal técnico, haciendo vibrar las paredes del Cariola con una ejecución afilada y precisa. Sus riffs complejos y voces cavernosas dejaron el escenario listo para lo que vendría.
Luego fue el turno de los veteranos EXECRATOR, una de las grandes leyendas del metal extremo chileno, comandados por Álvaro Lillo y Julio Espinoza. Con más de tres décadas en el circuito, su Death Metal crudo y sin concesiones fue un verdadero vendaval sónico, preparando la cancha –literalmente en llamas– para el plato de fondo.
La misa negra comienza
Desde los primeros acordes de “The Eyes of Horror”, el moshpit se desató con una agresividad primitiva. Becerra, como una figura salida del abismo, vomitaba letras blasfemas con una intensidad inhumana, acompañado de riffs lunáticos y convulsivos que hacían vibrar el aire.

Canciones como “Tribulation” y “Demon” fueron recibidas con una devoción demencial por los asistentes.
Con la tétrica Tubular Bells de Mike Oldfield como intro, el ambiente fue sellado para el verdadero exorcismo musical, “The Exorcist” y “Seven Churches” elevaron la energía a niveles infernales. Cada nota sonó con una potencia abrumadora: guitarras afiladas como cuchillas, bajos crujientes y una batería que golpeaba como si el mismo cola de flecha estuviese detrás del kit.

La esencia Possessed: agresividad pura
El punto álgido de la noche llegó con la interpretación de “Death Metal”, la canción que bautizó a todo un género. El Cariola estalló en un frenesí absoluto, entre pogos violentos y la aparición de bengalas que iluminaron la oscuridad como llamas del averno. Un momento épico, cargado de historia y brutalidad.
Ver esta publicación en Instagram
El cierre vino con la devastadora “Swing of the Axe”, incluida en el mítico compilatorio Metal Massacre VI. Un final apoteósico que dejó al público exorcizado, exhausto y extasiado.
Setlist: Possessed
- Intro
- The Eyes of Horror
- Tribulation
- Demon
- The Exorcist
- Pentagram
- Burning in Hell
- Evil Warriors
- Seven Churches
- Satan’s Curse
- Holy Hell
- Twisted Minds
- Fallen Angel
- Death Metal
- Graven
- Seance
- Swing of the Axe
Veredicto final
Possessed no solo celebró 40 años de “Seven Churches”, sino que reafirmó su lugar como los fundadores indiscutibles del death metal. Con un sonido impío de intensidad abrumadora, trajeron el infierno al Cariola y lo dejaron envuelto en llamas. Un show histórico, reverencial, y sobre todo: bestial.

Nota: Eduardo Sandoval
Fotos: Luciano Oyaneder
