REVIEW CONCIERTO | Ritmos, sensaciones y colores: la primera noche del Tiny Fest

Yuseff Dayes Experiencie-18

Reseña: Kevin Fuentealba Mol

Fotos: Patricio Aliaga


La primera jornada del mini festival Tiny Fest se vivió la noche del 12 de noviembre, abriendo sus puertas a una experiencia única y cautivadora que despertó emociones distintas en una atmósfera envolvente

Desde el ingreso al festival, se percibía un ambiente especial y diferente a otros festivales. En lugar de la euforia desbordada, la calma con la que el público recorría los pasillos del Teatro La Cúpula era notable, y poco a poco fue llenando el recinto. No había fanatismos desbordados ni prisas por tomar el mejor lugar; era un momento dedicado al amor por la música y el deseo de disfrutar en comunión.

Fotografía por Patricio Aliaga

III Puñales: Rituales de Ritmo y Verso

La noche comenzó con la presentación de III Puñales, quienes subieron al escenario para recibir al público que seguía entrando al teatro. Su estilo tan particular capturó la atención desde el inicio, llenando el lugar de ritmos intensos y colores a través de sus versos y beats.

La banda sorprendió con sus mezclas de sintetizador digital y trompetas, creando una atmósfera electrizante. Un detalle interesante fue la forma en que el vocalista intercambiaba reflexiones y diálogos mientras fluía la música, adaptándose a los constantes cambios de ritmo. Al presentar una “canción sin nombre” y su tema “Sangre”, integraron momentos de improvisación y paisajes sonoros que cautivaron a un público que seguía creciendo minuto a minuto.

Fotografía por Patricio Aliaga

Como Asesinar a Felipes: Jazz y Rap desde el Inframundo

Entre humo y luces, el grupo de rap experimental Como Asesinar a Felipes subió al escenario. Con una mezcla singular de rap y jazz, su sello distintivo se sintió intensamente en el ambiente, casi como si el teatro respirara al ritmo de su música.

La atmósfera fue impresionante, con el público absorto, casi en silencio, mientras contemplaban el espectáculo. Las capas sonoras y ritmos intensos se hicieron notar, especialmente el sintetizador de bajo que resonaba en todo el lugar y se sentía en cada parte del cuerpo.

Su mezcla de pistas en un DJ set, junto con sintetizadores y acompañamiento de instrumentos de viento, fue una combinación innovadora. Las letras poéticas y reflexivas sobre la sociedad agregaron profundidad al espectáculo, preparando el terreno para el acto principal de la noche.

Fotografía por Patricio Aliaga
Fotografía por Patricio Aliaga

Yussef Dayes: Ritmos intensos y paisajes sonoros

La energía aumentó con la llegada de Yussef Dayes, cuando un público joven y entusiasta coreó su nombre en un ambiente vibrante. El músico ingresó con una explosión de energía, desatando la euforia con sus solos y redobles de batería.

El estilo de jazz contemporáneo de Yussef se sintió como una brisa fresca, trayendo una mezcla exquisita de jazz, funk, soul y ritmos afro-caribeños. Acompañado por Rocco Palladino en el bajo, Charlie Stacey en teclados y Malik Venna en saxofón, generó un sonido apasionante y cautivador que cconectó con el público de una forma casi mágica, quienes aplaudían cada improvisación.

Fotografía por Patricio Aliaga

“Buenas noches, Santiago. Muchas gracias por estar aquí”, fueron sus primeras palabras de Yussef con modestia al micrófono, un contraste con su presencia arrolladora en la batería. Constantemente agradecido, comentó sobre la cálida recepción y mencionó su apreciación por los cielos estrellados y los hermosos paisajes que había descubierto en Chile.

La noche fue una celebración de la música en su estado más puro. Temas como “For My Ladies” y “Sicily Box” incluyeron improvisaciones que transmitían la espontaneidad de una conexión visual notable entre los músicos. Yussef, con su increíble destreza para hacer lo complejo parecer sencillo, creó una atmósfera llena de colores y emociones vibrantes, cerrando el concierto con un saludo especial al público y prometiendo regresar pronto.

Fotografía por Patricio Aliaga

La primera jornada de Tiny Fest fue mucho más que un festival, fue una experiencia musical única y difícil de poner en palabras; una serie de sensaciones que todo amante de la música entenderá. Yussef Dayes fue el indiscutible protagonista de la noche, llenando el teatro de ritmos, colores y emociones especiales. Las expectativas son altas para la segunda jornada y las sorpresas que están por venir.

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