EVENTOS | Ecos desde Minsk: el silencio que grita de Molchat Doma

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Hay bandas que no necesitan gritar para hacerse escuchar. Molchat Doma —ese trío bielorruso que traduce su nombre como “Casas en Silencio”— ha construido su imperio sonoro sobre el eco de la melancolía. El próximo 11 de noviembre, su atmósfera fría y vibrante tomará forma en el escenario del Basel Venue, donde los sintetizadores volverán a invocar ese espíritu que parece surgir desde un apartamento soviético cubierto de humo y neón.

Fundados en Minsk en 2017, Egor Shkutko, Roman Komogortsev y Pavel Kozlov forjaron una identidad que desborda etiquetas. Llamarles post-punk o coldwave es apenas rozar la superficie de su propuesta: lo suyo es una especie de arqueología emocional. En cada acorde resuena la herencia de Kinó, ícono del rock ruso, y una añoranza que no pertenece a una sola época, sino a un sentimiento universal: el de la soledad urbana y la búsqueda de significado en medio del ruido.

Con su segundo álbum, «Etazhi» (2018), el mundo los descubrió. En temas como “Sudno (Boris Ryzhy)” o “Kletka”, Molchat Doma nos ofrece ventanas empañadas hacia una realidad gris, donde la nostalgia no es solo una emoción, sino una estética. Su música es minimalista, pero cargada de peso emocional; una danza entre lo sintético y lo humano, lo distante y lo íntimo.

Escucharles en vivo es presenciar un ritual sin ornamentos. No hay discursos ni artificios: solo pulsos eléctricos, luces frías y una voz que parece salir del interior de una fábrica abandonada. Y en esa frialdad, paradójicamente, encontramos calor.

La cita en el Basel Venue promete ser una experiencia hipnótica, casi cinematográfica. En un mundo donde todo busca llamar la atención, Molchat Doma sigue fiel a su esencia: el silencio, la sombra, la repetición. Porque a veces, las emociones más profundas no necesitan palabras, solo un sintetizador que las traduzca.

El 11 de noviembre, Casas en Silencio volverá a hablar… pero sin decir nada.

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