REVIEW CONCIERTO | Mac Demarco en Chile: Un regreso con brisa marina
Texto: Catalina Caniumir O.
Fotos: Gary Go para @faunaprod
Tal cual un cálido atardecer acompañado por la compañía de un té o un buen café es como se vivió la jornada de este sábado 18 de abril en el Teatro Caupolicán de Santiago de Chile. Comenzando con la profundidad y un desplante seguro por parte de la banda nacional María y los Templos, quienes se situaron en el escenario con lo que pareciera ser una más de tantas otras reuniones entre amigos de confianza, dejando entrever una maravillosa conexión con el público presente, casi cotidiana. A partir de allí la energía ondeó a través de imaginarios tanto intrépidos como poéticos, reflejando las huellas de los recuerdos, los deseos y los lamentos, compartiendo en gran parte su disco La Prenda.
Siendo las 21 hrs en punto, Mac Demarco apareció sobre el escenario para dar inicio con “Shining”, canción con la cual rápidamente volcó el teatro -completamente repleto- hacia un viaje marcado por la tranquilidad de un jazz chill y juvenil.

“Salad Days”, “Rock and Roll” impregnaron el escenario con desbordante temple, una combinación casi maestra por parte de los músicos y Mac, quien se mostró completamente cómodo en todo momento, a pesar de -según sus propias palabras- estar transitando un pequeño resfrío.
Casi sin detenimientos, pero con un temple constante, el transcurso de la noche fue avanzando con total fluidez, con momentos para atesorar, y donde el público se sintió como un solo gran ente que dialogaba con Mac Demarco con una naturalidad que se apoderó de la jornada.
“Heart to Heart” y “One More Love Song” sonaron con una proyección más rockera, mayor volúmen y estruendo y por sobretodo con más peso, lo cual redirigió clásicos hacia un terreno con mayor carácter, necesarios en parte, para explorar el traspaso de la escucha digital al en vivo.

“Freaking Out The Neighborhood” aprovechó ese escalón sonoro para hacer saltar al público presente de manera libre y cómoda, siempre manteniendo esta fuerza motora guiada por la intimidad y el juego, así como la despreocupación y lo ligero.
“Chamber Of Reflection” y “My Kind Of Woman”, algunos de sus grandes himnos fueron los elegidos para dar cierre al show, decisión con la que los presentes celebraron y se dejaron llevar por completo, demostrando que la gratitud por su retorno era algo intrínseco. Las emociones se dejaron sentir a flor de piel, las lágrimas no faltaron, los coros y los celulares iluminando el teatro fueron algunos de los gestos que demostraron la pureza de los efectos de la tranquilidad y armonía con la que se vivió el concierto.
