EVENTOS | Sombras, fuego y redención: El legado de “Nightmare” renace
En la historia del metal moderno hay discos que marcan un antes y un después. Para Avenged Sevenfold, ese álbum se llama “Nightmare”, una obra que transformó el dolor en arte y que consolidó a la banda como uno de los gigantes de la escena mundial. Hoy, con el anuncio de su esperado regreso a Chile este 24 de enero en el Estadio Bicentenario de La Florida —fecha reprogramada tras el aplazamiento del 28 de septiembre de 2025—, la ciudad se prepara para revivir un capítulo que quedó tatuado en la piel del rock.
Una pesadilla que encendió el metal
Publicado el 27 de julio de 2010 a través de Warner Bros. Records, “Nightmare” es mucho más que el quinto álbum de estudio de Avenged Sevenfold: es una despedida, una catarsis y un puente entre épocas. Fue el último trabajo que contó con la participación del baterista y vocalista original The Rev, cuya repentina muerte estremeció al mundo del metal. Aun así, parte de su espíritu quedó inmortalizado en los coros que se escuchan en varias canciones del disco.
Para completar la obra, la banda convocó a Mike Portnoy, leyenda de Dream Theater, quien asumió temporalmente la batería con un respeto absoluto hacia el legado de su colega.
El dolor como motor, la música como exorcismo
La sombra de la tragedia envolvía al grupo: tras haber terminado de escribir el material y grabar dos temas nuevos, The Rev fue encontrado sin vida el 28 de diciembre de 2009. Su novia lo halló en su residencia, marcando un antes y un después en la historia del quinteto. Meses después, los resultados toxicológicos revelaron que falleció debido a una combinación de oxicodona (Percocet), oximorfona, diazepam (Valium), nordiazepam y alcohol, agravado por una cardiomegalia que pudo influir en el desenlace.
El 6 de enero de 2010 fue despedido en un funeral privado y posteriormente enterrado en el cementerio The Good Shepherd de Huntington Beach, California. Esa pérdida se convirtió en combustible creativo, en heridas abiertas convertidas en armonías, riffs y lamentos.
Sencillos que dejaron cicatriz
De “Nightmare” se desprendieron cuatro sencillos que definieron una era en la banda:
- “Nightmare” (18 de mayo de 2010): un llamado desde las sombras al duelo colectivo.
- “Welcome to the Family” (19 de octubre de 2010): una invitación agresiva al universo interno del álbum.
- “So Far Away” (5 de abril de 2011): posiblemente el epitafio no oficial para The Rev, un tema cargado de nostalgia y amor fraternal.
- “Buried Alive” (20 de septiembre de 2011): un viaje que crece desde la calma hasta la furia.
Uno de los momentos más discutidos del disco es “Tonight the World Dies”, donde se percibe la influencia técnica y sentimental de Mike Portnoy, recordando por momentos a “Sacrificed Sons” del álbum “Octavarium” de Dream Theater, tanto en letra como en construcción melódica.
De la oscuridad al escenario
La creación de “Nightmare” ocurrió dos años después del lanzamiento del álbum homónimo de la banda y cuatro años después de su explosivo “City of Evil”, marcando la etapa más emocional y vulnerable del grupo.
Ese dolor transformado en sonido es precisamente lo que hace de este álbum un rito en vivo. Y por eso, el anuncio del concierto del 24 de enero en el Estadio Bicentenario de La Florida promete una experiencia catártica para miles de fanáticos chilenos que han esperado este encuentro.
La pesadilla vuelve a Santiago, pero no para atormentarnos —sino para recordarnos que, a veces, del dolor nacen himnos inmortales.
Y en enero, cuando suene “So Far Away”, Santiago sabrá que ninguna despedida es eterna.

