REVIEW CONCIERTO | HammerFall desata su poderío en un Teatro Coliseo repleto y entregado al metal

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La noche de ayer el Teatro Coliseo se convirtió en un templo del power metal con la arrolladora presentación de HammerFall. El recinto estaba completamente lleno, y desde el primer minuto se sintió esa vibra que solo ocurre cuando la banda y el público están en la misma sintonía. Con “Avenge the Fallen” como punto de partida, la agrupación dejó claro que venía a entregar un show contundente, preciso y cargado de energía.

Los clásicos “Heeding the Call”, “Any Means Necessary” y “Hammer of Dawn” fueron coreados con fuerza por las cientos de voces que repletaron el lugar. El ambiente era una mezcla perfecta entre nostalgia y poder escénico, con Joacim Cans en gran forma y Oscar Dronjak marcando el pulso con riffs filosos. El sonido estuvo ad hoc, equilibrado y nítido, permitiendo que cada instrumento se sintiera con claridad sin perder la contundencia habitual de la banda.

Durante temas más acelerados como “Freedom”, “Renegade” y “Last Man Standing”, el teatro estalló en movimiento: se formaron moshpits que le dieron un aire aún más intenso al show, mientras “Hammer High” y “Fury of the Wild” reforzaban ese impulso colectivo.

Mariano Beuses

Uno de los momentos más celebrados fue “Chapter V: The Medley”, que llevó al público a un viaje por distintas etapas de la banda. Luego, la interpretación de “Let the Hammer Fall” desató un coro ensordecedor que prácticamente opacó al propio Joacim. La emoción llegó a su punto más íntimo con “Glory to the Brave”, donde el público acompañó cada frase con respeto y sentimiento antes de volver a la carga con “The End Justifies”, “(We Make) Sweden Rock” y “Hail to the King”.

Mariano Beuses

El cierre llegó de la mano de “Hearts on Fire”, un final explosivo que dejó al Coliseo encendido. Con un público que no dejó de cantar, saltar y vibrar en ningún momento, la banda selló una noche que quedará marcada como una de sus presentaciones más intensas en Chile.

Mariano Beuses

Sin duda, una gran noche del martillo.

Nota: Luis Bonilla

Fotos: Mariano Beuses 

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