REVIEW CONCIERTO | Mayhem en Chile: Sabbat de caos, ritual y black metal puro
Mucha ansiedad generó el regreso de una de las bandas más legendarias y misteriosas del black metal internacional, pero al fin la noche del sábado 18 había llegado para desatar la euforia y el misticismo de la mano de Mayhem y Soga.
Las puertas del Teatro Cariola se abrieron ante una fila de fanáticos que esperaban desde temprano, para poder ser parte de esta velada sin precedentes.

Poco antes de las 20:00 horas, la banda encargada de abrir los fuegos se presentó en el escenario, Soga, comenzaba su espectáculo con una calurosa bienvenida por parte del público quienes comenzaron a aplaudir y a lanzar gritos de apoyo a la banda.. Por su parte los músicos inmediatamente inundaron el recinto con un ambiente místico y oscuro, con su escenografía, vestuario y utilería realmente creaban la ilusión de estar ante una especie de ritual o una ceremonia oscura. Velas encendidas, cráneos, cuerdas y túnicas eran parte de lo que adornaba el escenario, realmente era un paisaje que se disfrutaba admirar.

Una vez más nos dejaron hipnotizados a todos con el sonido tan particular que tienen sus canciones, al comienzo con un sonido limpio y un canto que evocaba una ceremonia en una catedral o en un lugar sagrado, luego un golpe de euforia y frenesí ante una batería apresurada y unos screams espectaculares, el raspado de la voz prácticamente se teletransporta hacia tu propias cuerdas vocales sintiendo las ganas de cantar al unísono. Temas como “Clara Luz Fundamental I y II”, “Del Absoluto I y II” y “Devenir I y II” fueron los que encantaron al público y los dejaron más que preparados para lo que venía más adelante. Al final la banda se retiró del escenario entre un mar de aplausos y puños en alto.

Posteriormente a las 21:00 horas en punto llegó el momento más esperado hasta entonces, las luces se apagaron y una nube de humo empezó a llenar el escenario hasta que de pronto en medio de la neblina comenzaron a salir los integrantes de Mayhem, a partir de ese instante la tranquilidad abandonó el teatro y todo el público se llenó de euforia, gritos y emoción. Los puños en alto y los aplausos se hicieron presentes como signo de bienvenida y la banda comenzó con los primeros acordes. “Falsified and Hated”, “To Daimonion”, “Bad Blood” y “My Death” fueron algunas de las primeras canciones que desataron la locura en todo el lugar y la teatralidad también estuvo presente en esta ocasión, lo cual es muy característico de la banda, Attila cargaba con una cruz de huesos al lado del micrófono y cantaba con ella en mano, y de tanto en tanto también tomaba un cráneo y balanceaba de un lado a otro mientras cantaba.

A donde quiera que volteara solo se alcanzaba a ver un frenético headbanging y la mano cornuta en alto por parte de todos los presentes e incluso a estas alturas ya se podría decir que toda la espera definitivamente había valido la pena, se podía sentir un contagio de adrenalina pura y a pesar del calor sofocante que se sentía adentro del recinto los headbanging y los brazos agitándose alocadamente al ritmo de las guitarras y de la batería no hicieron falta. Los puños en alto al ritmo de un coro de admiración inundó la cancha, “hey!, hey!, hey!” animaban a la banda a continuar con el espectáculo.

En un momento intermedio los músicos se vistieron con túnicas y se plantaron en el escenario para seguir adelante con la noche, luego muchos gritos inundaban el aire al escuchar los primeros acordes de uno de los himnos más famosos de la banda: “Freezing Moon”. “Life Eternal” y “Buried by Time and Dust” dieron el siguiente paso en este ritual pagano. Luego de recibir una bandera chilena de uno de los fans, con la cual Attila se cubrió la cabeza y rostro cantando de esa manera las próximas canciones, por otro lado, Necrobutcher a quien también el público ovacionaba ante cada oportunidad se acercó a la barricada y saludó a varios de los presentes de las primeras filas, “Chainsaw Gutsfuck” y “Pure Fucking Armaggedon” fueron algunos de los temas encargados de dar punto final a esta espectacular noche.

Con un repertorio bastante satisfactorio y una puesta en escena admirable, Mayhem decía adiós una vez más a su público tomándose su tiempo en el escenario después de haber finalizado el show, además lanzaron algunos recuerdos al público para luego despedirse apropiadamente.
Sin duda, fue una noche memorable y emocionante la cual estaremos ansiosos por repetir en algún futuro, agradecemos a nuestros amigos de Spider Prod por haber hecho posible nuevamente un evento de tal calibre y que el caos y el death metal sigan brindando momentos como éste.
