REVIEW CONCIERTO | El Amanecer de los Dioses llegó a Chile: una noche para todas las edades
Por: Cristian Villamar
Fotos: Cristián Villanueva
Pascu (Álvaro Pascual) y Rodri (Rodrigo Septién), quienes entablaban una amistad desde su adolescencia, iniciaron hace ocho años una serie web llamada “Destripando la Historia”. Lo cierto es que, en esa época de YouTube, donde reinaban los videos de Germán Garmendia, ElRubiusOMG, PewDiePie, entre otros, estos dos amigos españoles decidieron unir su afición por el arte y la música.
Todo empezó con un “storyboarding”, ese método caricaturesco en el que se usaba una pizarra blanca para dibujar mientras una voz en off contaba una historia. Así subieron su primer video de esta saga: “El origen de San Valentín”. Entre chistes y caricaturas pintorescas, crearon un video tan entretenido como educativo, encendiendo esa médula del público que busca divertirse y, de paso, aprender datos curiosos para compartir con los amigos.
Actualmente, Rodri y Pascu han acumulado alrededor de 61 canciones principales, además de cortometrajes y libros. Su trabajo más destacado entre el público ha sido el relacionado con la mitología griega. Este conjunto de héroes y dioses mitológicos ha atraído fanáticos de todo tipo: niños, adolescentes, adultos, e incluso docentes que utilizan sus videos como parte de su metodología para enseñar en clases.
Por esta misma razón, este año iniciaron su gira en Latinoamérica, “El Amanecer de los Dioses”, donde recorren todos los éxitos de su serie web relacionados con los dioses mitológicos. La gira consiste en nueve conciertos, iniciando el 3 de mayo en Argentina y finalizando el 23 de mayo en México. Entre medio, pasarán por Perú y Colombia. En Chile, realizaron tres conciertos debido a la alta demanda del público: uno en Concepción y dos en Santiago, específicamente en el Teatro Cariola los días 8 y 9 de mayo, con espectáculos cargados de energía y buen ambiente.
La noche del viernes 9 se reunió un público variado en el Teatro Cariola. Ya en la fila, mientras esperaban para entrar, se notaban las diferentes edades: la mayoría eran padres con sus hijos, aunque también había amantes de la mitología y fanáticos de YouTube, todos con la euforia de ver el show que traían Rodri y Pascu.
Desde la fila ya se percibía un ambiente variado y familiar. Era un día agradable, con clima despejado, así que la espera no se hacía tan pesada. Los más emocionados, sin duda, eran los niños: brincaban, no sabían hacia dónde mirar, preguntaban cuatro veces seguidas si ya iban a entrar.
El público más exigente desde el principio fueron los padres. Muchos de ellos estaban allí sin saber bien a qué iban, o esperando un espectáculo como mucho regular. Pero claramente la producción sabía lo que hacía, pues apenas comenzó el espectáculo, se montó a tarima Potato Kun, cantante y creador de contenido, quien recorrió canciones nostálgicas evidentemente dirigidas a ese público adulto.
Potato Kun cantó desde la intro de Dragon Ball hasta “Gata bajo la lluvia”; más de un adulto cantaba a todo pulmón. Cerró su presentación interpretando un cover de una canción de 31 Minutos, junto a otro creador de contenido: Tricker.
La verdad es que el telonero hizo su trabajo muy bien. Todos estaban emocionados. Pasaron unos 20-30 minutos antes de que salieran a escena los protagonistas, lo que impacientaba un poco al público, pero no hubo decaimiento.
Empezaron con unas animaciones que resumían el origen histórico de los dioses, y luego comenzó el verdadero show: salió Rodri, tranquilo, al piano. El espectáculo de luces no se activó hasta que apareció Pascu, saltando y animando al público. Los gritos agudos de los niños fueron ensordecedores.
Apenas Pascu empezó a cantar (inició con “Hermes”), todos cantaban con él. Los chicos, cuando son fanáticos de algo, su emoción es tan intensa que parece que se estuvieran encontrando con el mesías. Si les daban permiso, armaban un mosh en medio del teatro.

El concierto duró aproximadamente una hora y media. Interpretaron todos sus temas virales: “Thor”, “Afrodita”, “Juana de Arco”… fueron 21 canciones en total. Rodri estuvo en el piano durante todo el concierto, así que la responsabilidad de mantener viva la energía recayó en Pascu: cantaba, brincaba, y generaba esas interacciones naturales que se esperan en un buen concierto.
Fue un espectáculo entretenido y bien planeado, donde se le dio protagonismo a las letras de sus canciones. Hubo momentos destacables, como un solo de guitarra y uno de batería. También, casi al final del recital, durante la canción de “Loki”, se activó una máquina de confeti que inundó la cancha general.

En todo momento hubo visuales detrás de la banda que hacían alusión al personaje que se estaba cantando. La pantalla era grande y se aprovechaba bien. Pascu puso toda su energía en el escenario; sabe que su público es juvenil y hace todo lo posible por conectar con esa energía.
El sonido fue decente, aunque si no te sabías la letra, entre los gritos del público y los instrumentos era complicado entender de qué iba la canción. Sin embargo, esto se veía compensado por la calidad del sonido instrumental: la guitarra, la batería y el bajo tuvieron una muy buena presencia en escena.

También se tomaron el tiempo de presentar a los músicos que los acompañaron en Chile: Mario de la Calle (bajo), Guille Cortés (batería), y Javier Quintana (guitarra).
Luego de tocar “Loki”, hicieron un amague de despedida, pero el público sabía que aún faltaban canciones del repertorio de los Dioses. Después de unos cinco minutos en los que se apagó todo, volvieron con cuatro canciones más. Terminaron con “Freya”; la máquina de confeti se activó nuevamente y, esta vez, hubo un cierre verdaderamente armonioso.
El público quedó contento. Se inclinaron, saludaron, se tomaron fotos y se despidieron varias veces.
La gente salió muy satisfecha. Incluso llegué a escuchar a varios padres (que, repito, muchos no sabían bien a lo que iban) decir que les gustó bastante. También hubo comentarios de asistentes que comparaban este concierto con los anteriores de Rodri y Pascu en 2024 y 2025, comentando que este estuvo mucho mejor.
Esto confirma que estos chicos realmente aman lo que hacen y que están mejorando con el tiempo. Y se nota: si revisas su repertorio, han sumado músicos, animaciones y recursos para seguir creciendo, lo que nos da a entender que seguirán viniendo a Chile a deleitar a su público.

