EVENTOS | Constelación inmortal: El brillo eterno de Enanitos Verdes rumbo a Santiago Rocks
El próximo 13 de diciembre en Espacio Riesco, Santiago se transformará en el epicentro de una celebración histórica con la llegada de Santiago Rocks, un festival que reunirá a leyendas y referentes del continente como Babasónicos, Andrés Calamaro, No Te Va Gustar, Molotov, Enanitos Verdes, Álvaro Henríquez y Pettinellis, y los carismáticos Hermanos Ilabaca. Entre todos ellos, una estrella vuelve a brillar con fuerza en el firmamento del rock latino: Enanitos Verdes, una banda cuyo legado ha trascendido generaciones, geografías y épocas.
Originarios de Mendoza y formados en 1979, Enanitos Verdes surgió inicialmente como un trío compuesto por Marciano Cantero, Felipe Staiti y Daniel Piccolo, músicos que comenzaron tocando en clubes de la región de Cuyo antes de emprender el inevitable viaje hacia Buenos Aires en busca de nuevos escenarios. Pronto se les unirían Sergio Embrioni y Tito Dávila, completando una formación que marcaría un antes y un después en el rock argentino.
La banda obtuvo su primer gran impulso en 1984 tras ser invitados al Festival de La Falda, donde fueron elegidos como grupo revelación. Ese mismo año lanzaron su primer disco homónimo, impulsado por la canción “Aún sigo cantando”, que los posicionó rápidamente en la escena nacional. Poco después, y ya consolidándose como cuarteto, comenzaron una etapa fulgurante de creatividad con álbumes fundamentales como “Contrarreloj” (1986), “Habitaciones extrañas” (1987) y “Carrousel” (1988), todos producidos por el mismísimo Andrés Calamaro. Para 1988, pisaron por primera vez el Festival de Viña del Mar, donde fueron ovacionados y premiados con la Antorcha de Plata.
Tras el lanzamiento de “Había una vez…” (1989), la banda entró en una pausa que permitió a sus integrantes explorar proyectos en solitario. Sin embargo, el regreso no tardaría en llegar. En 1992 resurgieron con fuerza con el álbum “Igual que ayer”, nuevamente con producción de Calamaro. El disco fue un éxito rotundo en Argentina, alcanzando disco de oro gracias a la emotiva “Igual que ayer” y la inolvidable “Amigos”, esta última interpretada junto a Alejandro Lerner. La banda celebró esta nueva etapa con la extensa Jurasic Tour, que los llevó por toda Hispanoamérica.
En 1994 publicaron “Big Bang”, considerado por muchos como su obra maestra. El álbum alcanzó disco de platino e incluyó la icónica “Lamento boliviano”, un tema originalmente de Alcohol Etílico pero que Enanitos Verdes convirtió en un himno continental, adoptado por generaciones y calificado como una de las grandes joyas del rock latino. La Big Bang Tour se transformó en un fenómeno cultural, con 129 conciertos que colmaron lugares emblemáticos como la Plaza de las Naciones Unidas en Buenos Aires y la playa El Silencio en Lima.
Su racha creativa continuó con “Guerra gaucha” (1996), un álbum que consolidó a la banda en la escena internacional. Luego llegó “Planetario” (1997), que pese a una difusión más discreta, marcó el cierre de una era antes de su siguiente gran paso: su primer disco en vivo, “Tracción acústica” (1998), nominado al Grammy en la categoría de Mejor Álbum Alternativo o Rock Latino. Su sucesor, “Néctar”, repitió la nominación, reafirmando el impacto continental de su música.
Ya entrados los años 2000, la banda publicó “Amores lejanos” (2002) y el álbum en directo “En vivo” (2004), grabado durante presentaciones en Tijuana, Baja California y Phoenix. A lo largo de cuatro décadas, Enanitos Verdes se ha convertido en una institución del rock en español, un sonido que trasciende modas y que continúa siendo la banda sonora emocional de millones.
Con el paso del tiempo, el legado de Marciano Cantero se volvió aún más significativo, y cada presentación del grupo es una celebración de su voz, su poesía y su espíritu musical.
Este 13 de diciembre, Enanitos Verdes regresará a Santiago para encender el escenario de Santiago Rocks, reafirmando por qué su música sigue siendo una constelación viva en el corazón de América Latina. Su presentación promete ser uno de los momentos más memorables del festival: un viaje emocional por décadas de historia, himnos y recuerdos que siguen resonando con la misma fuerza de siempre.
En Espacio Riesco, el pasado y el presente se encontrarán en un mismo canto… y una vez más, los Enanitos volverán a brillar.

