REVIEW CONCIERTO | Dethklok en Chile: una noche brutal donde Metalocalypse saltó de la pantalla al escenario
Dethklok- Fotografía por @crisrock_photography
Hay conciertos que se disfrutan y otros que te hacen sentir dentro de un universo completamente distinto. Lo ocurrido este 24 de octubre en Club Blondie pertenece definitivamente a la segunda categoría. Dethklok llegó por primera vez a Chile para desatar su particular Metalocalypse, fusionando death metal melódico, animación y humor absurdo en una experiencia que parecía sacada directamente de la serie. Pero antes del apocalipsis, la banda nacional Primitivo tuvo la misión de encender los motores para una noche cargada de brutalidad.
Primitivo: dos décadas de metal, identidad y resistencia
A las 20:00 horas, Primitivo tomó el escenario con la energía, contundencia y cercanía con el público que caracteriza sus presentaciones. Las guitarras demoledoras, la batería arrolladora y una voz brutal marcaron el inicio de la jornada, confirmando que la agrupación era una excelente elección para abrir esta noche.
La banda agradeció en varias oportunidades a quienes llegaron temprano para apoyarlos, destacando la importancia de respaldar al metal nacional y a quienes cumplen el difícil papel de teloneros. También reafirmó su postura de apoyar al pueblo y rechazar el control y la imposición, expresando su compromiso de actuar siempre «en defensa de la raza». Una identidad presente en canciones como «Ancestros Nativos», «Visión Maligna» y su más reciente single, «Antiguos Demonios».
El público respondió con entusiasmo: a mitad de la cancha se formó el mosh, mientras los seguidores que conocen sus dos décadas de trayectoria acompañaban cada tema con ovaciones, aplausos y headbanging. Fue una presentación sólida, cargada de personalidad y con esa calidez que demuestra que la brutalidad musical también puede generar una conexión genuina con los fanáticos. Primitivo cumplió con creces su misión, dejando el ambiente encendido para recibir a los protagonistas de la noche.


Dethklok: ¡bienvenidos al Metalocalypse!
Después de una breve espera, a las 21:00 horas llegó el momento esperado. Las luces se apagaron y un videoclip comenzó a reproducirse al fondo del escenario, preparando el terreno para lo que estaba por venir. Por unos instantes, parecía que estábamos a punto de entrar directamente en un episodio de Metalocalypse.
Entonces, Dethklok apareció en escena y todo estalló con «Deththeme». La euforia fue inmediata: gritos, mosh y headbanging se apoderaron del recinto. «Briefcase Full of Guts» mantuvo la maquinaria en movimiento, mientras «Awaken» desató una de las primeras grandes ovaciones de la noche.
Uno de los grandes aciertos del espectáculo fue la combinación de música y elementos audiovisuales. Cada canción estuvo acompañada por sus respectivas gráficas y animaciones, transformando el escenario en una extensión del universo creado por Brendon Small. No era simplemente una banda tocando frente a una pantalla: las imágenes y los personajes formaban parte de una experiencia que parecía sacada directamente de la serie.
La palabra brutal suele utilizarse con demasiada facilidad en el metal, pero aquí describía perfectamente lo que ocurría. La potencia sonora, el ritmo del espectáculo y la reacción de los asistentes mantuvieron la adrenalina arriba durante toda la presentación. Dethklok había conseguido que la ficción cobrara vida sin perder ni un poco de su esencia.

Un repertorio para desatar el caos
El setlist fue una celebración de la trayectoria de la banda, con temas como «Bloodtrocuted», «Bloodlines», «Aortic Desecration», «Birthday Dethday», «Black Fire Upon Us», «Dethsupport», «Duncan Hills Coffee Jingle», «The Duel», «The Gears», «Face Fisted», «Andromeda» y «Castratikron».
Precisamente «Face Fisted» protagonizó uno de los momentos más memorables de la noche, cuando las pantallas proyectaron el famoso videoclip de Batmetal, la popular parodia musical inspirada en Dethklok. La sorpresa desató gritos de emoción, carcajadas y un coro colectivo que convirtió el recinto en una fiesta de complicidad entre la banda y sus fanáticos.
A esto se sumó la aparición psicodélica de Facebones y las intervenciones de los personajes, que dialogaban con el público de la mano de Brendon Small. Estos momentos aportaron una dosis extra de humor y recordaron que Dethklok no necesita elegir entre la brutalidad musical y el entretenimiento: su identidad está precisamente en combinar ambos mundos.
Y entonces llegó «Murmaider». Los gritos subieron de volumen y el público se entregó a uno de los temas más emblemáticos de la banda, entre voces, guturales y headbanging. Fue uno de esos momentos en que la conexión entre escenario y audiencia se vuelve evidente, sin importar si conociste a Dethklok por la serie o por su música.
Finalmente, «Thunderhorse» y «Go Into the Water» cerraron una presentación espectacular, dejando a los asistentes con la sensación de haber vivido algo más que un concierto convencional.

Una noche fuera de la realidad
La presentación de Dethklok fue una inmersión en Metalocalypse: música, humor y animación se combinaron para llevar al escenario la esencia de una banda que consiguió trascender la pantalla y construir una identidad musical propia.
Por su parte, Primitivo dejó su huella con una presentación contundente, reafirmando la importancia del metal nacional dentro de una jornada internacional. Dos propuestas distintas, cada una con su personalidad, unidas por la potencia del metal y la entrega de sus seguidores.
Por unas horas, Club Blondie dejó de ser simplemente una sala de conciertos para convertirse en el escenario de un auténtico Metalocalypse.

