EVENTO | Slowdive regresa con un nuevo álbum que deslumbra a la crítica
Por: Lukas Arias / @lukariass
La banda británica de shoegaze Slowdive ha lanzado su quinto álbum de estudio, «Everything Is Alive», el pasado 1 de septiembre, bajo el sello Dead Oceans. Se trata de su segundo trabajo desde su exitosa reunión en 2017, después de más de dos décadas de silencio. El disco ha recibido elogios de la crítica por su sonido envolvente y emotivo, que refleja la madurez y la experiencia de los músicos.
“Everything Is Alive» está dedicado a la madre de la vocalista Rachel Goswell y al padre del baterista Simon Scott, quienes fallecieron en 2020. El título sugiere una actitud positiva ante la vida, a pesar de las pérdidas y las dificultades. Las canciones combinan las guitarras distorsionadas y los ecos característicos del shoegaze con elementos electrónicos y atmósferas etéreas. Las voces de Goswell y Neil Halstead, amigos de la infancia, se entrelazan con delicadeza y melancolía.
El álbum ha sido calificado como «exquisito» por The Guardian, que destaca temas como “Prayer Remembered”, un instrumental de belleza sobrecogedora, y “Kisses”, que recuerda a los primeros singles de New Order. Pitchfork le ha otorgado una puntuación de 7.7 sobre 10, y lo ha definido como «el primer disco en el que se puede escuchar y sentir el peso de los años anteriores, y las sombras de las pérdidas que marcan el contorno de una vida que entra en sus 50». Sputnikmusic y Far Out Magazine también han alabado el disco, resaltando su cohesión y elegancia.
Slowdive se formó en 1989, y fue parte de la escena shoegaze junto a bandas como My Bloody Valentine y Ride. Su álbum más aclamado es “Souvlaki”, de 1993, considerado un clásico del género. Tras el fracaso comercial de su tercer disco, “Pygmalion», de 1995, la banda se separó y sus miembros se dedicaron a otros proyectos. En 2017, sorprendieron con su regreso y su homónimo cuarto álbum, que demostró que aún tenían mucho que ofrecer. Con “Everything Is Alive», Slowdive confirma su estatus de leyendas del shoegaze, y su capacidad de reinventarse y emocionar.
