EVENTOS | Cradle of Filth: Del caos primigenio al culto eterno del metal oscuro

EVENTOS | Cradle of Filth: Del caos primigenio al culto eterno del metal oscuro

El próximo 28 de agosto, el Teatro Coliseo abrirá sus puertas a un aquelarre de oscuridad y poesía maldita: el regreso de Cradle of Filth, una de las bandas más influyentes del metal extremo. Para entender la magnitud de su reinado, es necesario viajar al origen de sus tinieblas, cuando todo comenzó en los albores de los años noventa en el condado inglés de Suffolk.

 

El despertar de Dani Filth y los ecos del abismo

En 1991, el vocalista Daniel Lloyd Davey, mejor conocido como Dani Filth, decidió invocar una nueva visión musical tras haber pasado por proyectos locales como PDA, The Lemon Grove Kids y Feast on Excrement. Fue entonces cuando reunió a un grupo de almas afines: el bajista John Richard, el guitarrista Paul Ryan, el batería Darren White y el teclista Benjamin Ryan. Así nació el núcleo de una banda destinada a marcar un antes y un después en el metal extremo.

 

Demos malditas y un debut perdido en las sombras

El año 1992 fue el primer grito de horror de Cradle of Filth. En aquel tiempo publicaron cuatro demos: “A Pungent and Sexual Miasma”, “Invoking the Unclean”, “Orgiastic Pleasures Foul” y “The Black Goddess Rises”. Sin embargo, cuando estaban a punto de lanzar su primer álbum, “Goetia”, la tragedia golpeó: su discográfica Tombstone Records se declaró en quiebra y las pistas fueron destruidas, convirtiendo ese disco en un fantasma dentro de su propia historia.

 

 

De la oscuridad surge un nuevo pacto

Lejos de rendirse, la banda incorporó en 1992 al guitarrista Paul Allender, reforzando así el arsenal de riffs afilados que darían vida a su estilo. En 1993 grabaron otra demo fundamental: “Total Fucking Darkness”, pieza clave que captó la atención de Cacophonus Records, con quienes firmaron su primer contrato discográfico. Fue también un período de cambios: la salida del batería Darren White y la llegada de Nick Barker, músico que aportó una fuerza brutal a la percusión, consolidando el carácter agresivo y sinfónico de la banda.

 

La noche eterna llega a Santiago

De esas raíces marcadas por la adversidad y la ambición artística surgió la leyenda que hoy conocemos. Cradle of Filth no solo sobrevivió a los primeros reveses de la industria, sino que transformó cada obstáculo en una oportunidad para forjar su propio culto sonoro.

El 28 de agosto, el Teatro Coliseo será testigo de esta historia viva, cuando los británicos desaten su arsenal de himnos oscuros y épicas sinfónicas en una noche que promete arrastrar a los asistentes al corazón mismo de la penumbra.

 

 

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