EVENTOS | Del subsuelo al estallido: los orígenes explosivos de System of a Down
De demos polvorientos a himnos de protesta, la banda que encendió una revolución sonora vuelve a Santiago
Este 30 de abril, el Parque Estadio Nacional será testigo de un temblor musical sin precedentes. System of a Down, la banda que convirtió sus raíces armenias, su rabia contenida y su creatividad desbordante en uno de los sonidos más inconfundibles del metal moderno, regresa a Chile para un show que promete ser histórico.
Pero antes de llenar estadios y levantar multitudes, todo comenzó en la trastienda del under californiano. En 1994, luego del fin de su proyecto anterior llamado Soil, Serj Tankian, Daron Malakian y Shavo Odadjian decidieron empezar de nuevo. Junto a Andy Khachaturian, un viejo amigo de la infancia, formaron una banda con un nombre peculiar: Victims of a Down, inspirado en un poema de Malakian. Poco después, Shavo propuso cambiar “Victims” por “System” para lograr un mayor impacto… y así nació System of a Down.
Los primeros años fueron pura resistencia e independencia. Su primer demo —grabado con recursos mínimos— incluía canciones como “Dam”, “Sugar» y “Suite-Pee», que más tarde formarían parte del álbum debut en 1998. Entre 1995 y 1997, grabaron al menos cuatro demos, con temas que mezclaban brutalidad, melodía, sátira y crítica social: desde “Temper”, “Know” y “War”, hasta rarezas como “Friik” o “The Missing Song”, descubierta por fans más de una década después.
Durante esos años, aún alejados del estrellato, sus miembros vivían una doble vida: John Dolmayan, quien reemplazó a Andy en 1997, vendía cómics; Shavo trabajaba en un banco y Serj estudiaba administración. Nada presagiaba lo que vendría.
La chispa se encendió en un show en The Whisky A Go Go, mítico local de Los Ángeles. Allí, el productor Rick Rubin quedó hipnotizado por su estilo salvaje y los fichó para American Recordings, sello de Columbia Records. El resto es historia: una discografía poderosa, millones de seguidores y una energía en vivo que no se compara con nada.
Hoy, con más de tres décadas desde su formación, System of a Down sigue siendo una fuerza que no se domestica. Este 30 de abril, esa furia creativa y ese espíritu de resistencia se manifestarán una vez más, y tú puedes ser parte del estallido.

