EVENTOS | Montaña Rusa de Emociones: Recordando el último concierto de Motorama en Chile
La memoria es fresca y la sensación sigue en la piel. El pasado 24 de febrero, el Club Blondie no fue solo un recinto; fue el epicentro de un fervor post-punk que muchos aún recordamos. Motorama regresó a Chile tras una larga espera para presentar su álbum «Sleep, and I will Sing», y lo que entregaron fue, en palabras de nuestra propia reseña de esa noche, una «montaña rusa de emociones».

Ese día, la conexión fue instantánea. La banda subió al escenario a las 21:10 hrs y, sin mediar grandes introducciones, desató la euforia con los acordes de «Wind in Her Hair» y «No More Time». Fue un pacto sellado con saltos y vítores colectivos desde el primer minuto.
Lo que vivimos esa noche fue un show impecable, construido sobre un set sin pausas que mantuvo la energía al límite. Recordamos la precisión técnica de la banda: la seriedad y el encanto hipnótico de Irene Parshina en el bajo, la guitarra afilada de Maxim Polivanov y la habilidad de Michail Nikylin en la batería.
Vladislav Parshin, aunque modesto en palabras, demostró una conexión única. No solo entregó himnos como «Alps» y «Rose in the Vase» con una pasión palpable, sino que también tuvo gestos de cercanía, como repartir agua a las primeras filas que sentían el calor de la sala.

Fue una noche de momentos icónicos: la locura que se desató cuando amagaron con una canción nueva pero tocaron la clásica «Heavy Wave», el grito unísono del público pidiendo el encore, y la efervescencia total con «Ghost».
Pero el clímax, el momento que definió ese concierto, llegó al final con «Anchor». En el centro de Blondie se formó un apasionado mosh que marcó el punto cúlmine de un show monumental. Nos fuimos a casa con la sensación de haber sido parte de algo especial, sabiendo que Chile se había convertido en una «nueva casa» para ellos.

La Nueva Cita: El Regreso a Casa
Esa misma energía, esa misma atmósfera etérea y esa conexión inquebrantable están a punto de repetirse. Motorama regresa a Santiago, y la cuenta regresiva es final.

La banda rusa de post-punk vuelve al lugar donde sellamos ese vínculo. La cita es el próximo miércoles 12 de noviembre, nuevamente en el templo del Club Blondie. No te quedes fuera de la que promete ser otra noche legendaria de nostalgia, euforia y baile melancólico.
Las entradas se encuentran disponibles a través de Blondietickets.cl.
