REVIEW CONCIERTO | Bane + Stick To Your Guns: Una noche que hizo de Santiago su campo de batalla

Bane-7

Texto: Lukas Arias R.

Fotos: Rodrigo Díaz 

Rápidamente, la Sala Metrónomo comenzó a llenarse de fanáticos y seguidores de Bane y, por supuesto, de Stick To Your Guns. Los seguidores de estos últimos llegaron desde temprano para presenciar el acto de apertura a su cargo.

Stick To Your Guns

Con Take On Me sonando como intro, varios se soltaron de inmediato, marcando el arranque de una noche que no iba a dar respiro. El golpe inicial llegó con “Diamond”, del disco homónimo, y desde ahí la sala se fue al descontrol: público empujando hacia el escenario, saltos constantes y una pista tomada por mosh y circle pits que no bajaron en ningún momento.

Rodrigo Díaz

Uno de los momentos más significativos fue el homenaje a Víctor Jara, cuando interpretaron por primera vez en vivo “Hasta la Victoria”, generando una reacción inmediata y muy atenta por parte del público. El setlist recorrió buena parte de su catálogo, con un claro protagonismo de Diamond, aunque cada canción fue recibida con la misma intensidad, coreada de principio a fin.

El punto más alto llegó en el cierre con “Against Them All”, donde la multitud terminó por desbordarse frente a riffs que cruzan lo metalcore con la esencia más cruda del hardcore.

Rodrigo Díaz

En cerca de una hora de show, la banda de Orange County dejó claro por qué sigue siendo una referencia en vivo: contundentes, directos y sin bajar la energía en ningún momento.

Bane

Tras cerca de 20 minutos de cambio de set, los músicos de Bane comenzaron a aparecer en el escenario sin mayor introducción. Con calma, casi sin aviso, abrieron con “Final Backward Glance” y bastó ese primer golpe para que la Sala Metrónomo se transformara en un caos total.

Rodrigo Díaz

El recorrido fue amplio, repasando canciones de prácticamente toda su discografía, con un público que respondió como se esperaba: gritos a todo pulmón y una energía constante de principio a fin. Aun así, el show no estuvo libre de problemas. Hubo varias complicaciones con el audio, especialmente en el micrófono principal, lo que obligó a la banda a adaptarse sobre la marcha. “Si van a subir, tengan cuidado con los cables”, advertía Zach Jordan en medio del desorden.

Porque sí, pese a todo, el espíritu hardcore no se negocia. Aaron Bedard y compañía mantuvieron la dinámica de siempre, invitando al público a subir al escenario a cantar con ellos, reforzando esa cercanía que define a la banda. En uno de los momentos más comentados, Bedard dedicó unas palabras a los manifestantes del estallido social de 2019, señalando su admiración y destacando la importancia de luchar por los derechos propios.

Rodrigo Díaz

El setlist estuvo cargado de clásicos como “My Therapy”, “Calling Hours” y “Swan Song”, esta última marcando el cierre de un show tan intenso como desordenado. El propio Bedard recordó que visitan Chile desde 2008 y que, en cada gira, el país se consolida como una de sus paradas más potentes: “el mejor show, la audiencia más loca”. En lo escénico, la banda cumplió con creces: actitud, entrega y conexión total con el público. Sin embargo, el sonido fue el punto débil de la jornada, con una voz que por momentos se elevaba demasiado, rozando la distorsión. Aun así, el balance general es claro: un show sólido y que reafirma algo que ya parece tradición, Chile es, definitivamente, casa para Bane.

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