REVIEW CONCIERTO | BRUJERIA clama en Chile: Matando Güeros por 3 décadas.
Cristian Calderon
La tarde del sábado, con algo de llovizna y fría calma, no pudo doblegar las intempestivas ansias de entrar al show de la icónica banda Brujería. Pero esto no sería todo, esta tarde de espectáculo sería como un festival en el que 4 exponentes de la escena nacional chilena acompañarían a los ya consagrados mexicanos en el Teatro Cariola, conjurando una brujería y clamando por “Matando Güeros” por 3 décadas, su álbum debut.
Carnero, ritos y una blasfemia
La primera banda chilena fue la joven Roasted Goat Leg, con una arriesgada actuación ungida en Death, Black, sangre y Rock & Roll. Su breve, pero arremetedor show compuesto por temas como “We are against the world”, “Inframundo”, “Matarife” y “Furia”, encendiendo el cráneo de macho cabrío que protagonizó la escenografía de esta tarde.

La banda no sólo motivó a la temprana audiencia que había llegado hasta el teatro, sino que aportó con una puesta en escena diferente y desgarrada del mismísimo tiempo anterior. La primera canción de este dúo de canciones fue, donde el desgarrado sonido se apoyó con el baile de una sensual mujer bañada en látex, la cual se comenzó a despojarse poco a poco de la elástica vestimenta. Fue una representación audaz que terminó con la representación de cualquier portada de Black Metal (de las más viejas) o de Cannibal Corpse, como pueden imaginar entre la exhibición del cuerpo y lo escarlata de la sangre en “Cerdos” (Los Cerdos hombre) para concluir con la violenta “Quién nos va a parar”.

Con Hardcore al Slam
La variopinta jornada trajo consigo múltiples sonidos que, perfectamente, podrían compartir escenario con Brujeria. Así es como el Hardcore se tomó las tablas por más de dos horas casi sin pausa, donde los protagonistas del sonido fueron Cospiracion y luego Social Crisis.
Con la conspiración y las botas en guardia
Muy pocos saben que el origen de la banda Conspiracion está en los rostros que habitualmente vemos en los shows musicales, pero no siempre en el escenario ¿Qué pensarías de ello? Es así como guardias, musicalmente inquietos, levantan esta banda con todos los elementos de Hardcore Punk de una banda neoyorkina.

Nada pasa inadvertido, entre saltos, velocidad rítmica y saltos en el escenario al más puro estilo de “Jump”. A fusión entre una canción y otra no pudo detenerla ni los problemas de audio nunca ausentes en este tipo de shows. Aún así, el conjunto musical supo continuar con estoicismo frente al quiebre sonoro, aclamando por un púbico que no dudo en comenzar a dar tantas vueltas que terminaron creando un Slam con la mitad del público en cancha.

Cuando detener o girar no se llevan
El público estaba embriagado de mosh y no quiso respetar horarios. Por lo que la banda Social Crisis tuvo que salir 15 minutos antes de lo esperado. Tomaron su repertorio y lo desenvainaron como una hoja de Crossover musical en 10 rápidas pistas. “Prisionero del Mal”, “Contra la corriente”, “Gritos de protesta” y “En defensa de mi barrio” marcaron los 4 tiempos iniciales del show. Mientras que la segunda parte pasó de refilón las siguientes 6 canciones “Refugiados”, “No todo está perdido”, “9º Crossover HXC”, “Nada que perder”, “No se da la mano” y para finalizar “Maldita Ley”. No se puede terminar ete relato sin afirmar que el séptimo tema fue el decisivo. La participación eufórica de las bandas Conspiracion y de luego Social Crisis fueron cruciales para que la segunda de estas creara con contexto tan rápido y huracanado que no paró de girar hasta la pausa final, la euforia fue la gran protagonista, que se sintió como estar en medio de un festival de Hardcore en vez de uno de metal.

Las décimas se escriben con Death Metal
Lo más cercano al headliner llega al final, los chilenos Teofobia llegan para abrazar un público cuajado en euforia y Hardcore Punk. Con una cancha casi llena, los esgrimistas guturales de la teomaquia se dispusieron a tocar lo que más les gusta, Death Metal. Los temas caligrafiados con negras influencias fueron sonando uno a uno, comenzando por “Eran días bellos” y “Aborto” para pausar el show con agradecimientos al púbico.

Luego de la angustiosa pausa, sonó el trío de canciones protagonizada por “Sotanas de Sangre”, “Ven a mí, Sacrifícate” y “Ultratumba”. Aunque siempre se le ha percibido como una banda de Thrash o Death Metal, lo cierto es que todos los elementos e interpretación no pueden ser indecibles de Black Metal, al contrario, puja tan fuerte como un graznido de metal.
¿Cómo un momento de la jornada puede ser tan rápido y eterno al mismo tiempo?
No nos pregunten porqué se deja esta sensación, pero “Parricidio” y el tema de cierre final que nombra a la banda, “Teofobia”, se sintieron partes de un repertorio eterno, que hizo girar a la mitad del público en cancha al son de las afiladas cuerdas, las abismales percusiones y las punzantes voces guturales.

La Brujería por fin clama
El momento más esperado de la noche por fin llega. Una cumbia mexicana y 30 canciones descontroladas traerían dentro de los bolsillos los tijuanos de Brujería. Entre “Walk on (Satanás)» y “Pura de Venta” teñirían de rojo la fiesta latina del metal. Los jodidos cabrones de Fantasma, Hongo, Pinche Peach, Juan Brujo, El Sangrón, El Criminal y La Encabronada aparecieron en el escenario para despertar la locura en el Teatro Cariola.
Inyectando energía desde un inicio, los mexicanos “Leyes de Narcos”, “Sacrificio”, “Santa Lucía”, “Seis, Seis, Seis”. “Cruzando la Frontera”. Luego de un respiro, “Greñudos locos” llegó hasta nosotros con un fuerte énfasis en el bajo para dejarnos menos pausa aún con “Chingo de Mecos”, Narcos Satánicos”, “Desperado” y uno de los temazos infaltables de este disco “Machetazos”.

Y para no decepcionar el ánimo de los más ansiosos en el púbico, ya tronaban las canciones restantes de este gran álbum con “culeros”, “Misas Negras”, “Chinga tu madre”, “Verga del brujo”, “Cristo de la Roca”, “Castigo del Brujo” y un outro “Chingados”.

Luego de una pausa para tomar agua, recobrar el aliento y darse ánimos para seguir con todo el clamor del público, salieron a repartir palizas sonoras mediante los éxitos de su segundo álbum y que dio vida a su anterior gira “Raza odiada” con temas como la coreada “La Migra” la que siempre es un golpe duro a la memoria colectiva y a la sien, “Colas de rata”, “Hechando Chingasos”, la gráfica canción “Ley del plomo”, “Marcha de Odio”, “Revolución” y “Consejos Narcos”.

Espérate wey ¿A caso no se les perdieron los temas “Molestando niños muertos” y “Matando güeros”?
Sin concluir el listado de canciones de su primer álbum (aparentemente olvidados) sonó una intro que dio paso al tema “Brujerizmo”. Todos cantaban al son de los temas del encore, pero se notaba una ausencia hasta que por fin llegó la esperada “¡MATANDO GÜEROS!” para todo terminar con “Marijuana” en outro.
Brujería
Brujería, una de las bandas mexicanas más queridas por el público chileno dejó el show con una despedida musical con la promesa de nuevamente volver a repartir machetazos.

Nota por: Adolfo Serey
Fotos: Cristian Calderón
