REVIEW CONCIERTO | Corrosion Of Conformity en Sala Metrónomo

COC-web-03

Texto: Cesar Troncoso

Fotos: Eduardo Sandoval

Santiago de Chile, 12 de enero de 2026 – Sala Metrónomo 

Lugar y fecha declarados para uno de los reencuentros más anhelados de la escena hardcore punk / stoner rock / sludge metal en una sola noche. Un estandarte forjado en duras batallas a través del tiempo volvía a pisar suelo chileno: CORROSION OF CONFORMITY. 

21:15 hrs. – LUCES OUT. Comienza la intro. Cerca de 600 almas se funden en una sola expectativa, contenidas hasta que estalla el primer acorde. C.O.C. enciende las oscuras llamas de su historia musical con el clásico “Bottom Feeder” (Wiseblood, 1996). Así se da inicio a una jornada de riffs y memoria viva, dejando en claro una trayectoria sólida y una propuesta escénica colmada de stoner metal y actitud punk. 

Woody Weatherman (guitarra/voz), Mike Dean (bajo), Pepper Keenan (guitarra) y John Green (batería) desatan cercanía, cordialidad y una entrega total hacia su público. Esta noche no fue la excepción: un show cargado de carisma y, por sobre todo, de la potencia de riffs que han sido su marca registrada durante décadas. Sonido sólido, pantanoso y sin concesiones.

Sin dejar que el sudor se seque, irrumpen con “Paranoid Opioid” (In the Arms of God, 2005), seguido inmediatamente por “Seven Days” y “Broken Man” (Deliverance, 1994). Golpes directos, interpretaciones crudas e intensidad corrosiva que definen su estilo a lo largo de más de 40 años de historia, sin dar respiro.

21:40 hrs. – El cántico “¡C.O.C! ¡C.O.C!” retumba como grito de batalla en una sala repleta de sudor, música y hermandad. Arrancan los acordes de “Wiseblood” (Wiseblood, 1996) —¡uff, qué temazo!— y la locura continúa con “Born Again for the Last Time”, recordándonos esos ya lejanos pero imborrables años noventa.

“Stonebreaker” (In the Arms of God, 2005) deja en evidencia lo transversal de la banda: un punteo inicial que se funde con teclados y atmósferas que solo C.O.C. sabe conjugar con sabiduría y actitud. Luego, “Who’s Got the Fire” (America’s Volume Dealer, 2000) reafirma que hablamos de décadas de música forjada a punta de cambios: de integrantes, de propuestas, de sonidos. Todo converge en una identidad inconfundible. Acto seguido, “My Grain” (Deliverance, 1994): sonido duro, potente y cavernoso.

22:15 hrs. – La algarabía, el stoner y el punk ya son parte del aire en Sala Metrónomo. Pepper Keenan y compañía ya han entregado presentaciones memorables en Chile —imposible no recordar The Metal Fest 2013—, pero esta noche escribe su propia página en nuestra historia.

“Shake Like You” (Deliverance, 1994) irrumpe sin aviso, desatando nuevamente la catarsis colectiva. Experimentación sonora y la clara decisión de dejarlo todo en el escenario. “It Is That Way” (In the Arms of God, 2005) refleja la búsqueda constante de la banda por explorar su lado más oscuro, rozando lo progresivo en una etapa más reciente de creación y composición.

El momento especial llega con “Gimme Some Moore”, material nuevo, presentado apenas días antes en México como adelanto de un próximo 7”. Chile escucha por primera vez un tema recién creado. Gracias, Corrosivos.

La recta final, como es costumbre, se carga de historia y memoria generacional —juventudes, calle y hasta niñeces para algunos—. “Vote with a Bullet” (Blind, 1991) es gritado con furia y sin compasión. Cuántos recuerdos vuelven en esta noche cavernosa, prometida como reencuentro con una de las bandas más respetadas a nivel mundial, no solo por su trayectoria, sino por su presencia constante en escenarios de todo el globo.

“Mad World” (Animosity, 1985) nos transporta a la etapa más dura y violenta: cráneos corrosivos, puntas y chaquetas de cuero. Finalmente, “Albatross” “Clean My Wounds” (Deliverance, 1994) sellan una jornada de reencuentros, historia y pura CORROSION OF CONFORMITY.

1 hora y 35 minutos no alcanzan para repasar una carrera plagada de hitos, pero sí para llevar a cabo un ritual inolvidable. Que el sudor derramado deje huella, que cada riff se grabe en nuestros corazones y que la corrosión siga por muchos años más.

Comparte esta noticia con tus contactos