REVIEW CONCIERTO | El Carnaval del folk en Club Chocolate con Korpiklaani y Folkheim

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En la memorable noche del 30 de noviembre, Club Chocolate se transformó en un santuario del folk metal. La velada comenzó con la electrizante actuación de Folkheim, que deleitó al público con sus éxitos musicales, estableciendo un alto estándar para la noche. 

Con las entradas casi agotadas para el concierto, la noche prometía ser memorable. Las expectativas no era solo por el evento en sí, sino también por la oportunidad de disfrutar en vivo temas icónicos de la banda como «Vodka», «Beer Beer» y «Jaggermeister», verdaderos himnos en el mundo del folk metal.

Folkheim, conocidos por su excepcional calidad en el folk black metal, eran parte esencial del concierto de Korpiklaani. Su larga trayectoria y su habilidad para cautivar al público con su música prometían una actuación memorable, haciendo de su presencia un punto destacado para los aficionados al género.

Foto: Francisco Aguilar

Al llegar al Club, lo primero que noté fue la sorprendente cantidad de personas ya dentro del recinto, a diferencia de la menor multitud afuera. Este detalle era inusual, pero hablaba claramente del cariño y la expectativa que el público tenía por Folkheim. A menudo, la audiencia llega más tarde, directo para el acto principal, pero en esta ocasión, la sala estaba notablemente llena desde temprano, un testimonio de la gran calidad y el respeto que Folkheim ha ganado entre los seguidores del folk metal.

A medida que el reloj se acercaba a las 20 horas, la atmósfera en Club Chocolate se cargó de expectativa. Entonces, resonó la intro de Folkheim, marcando el inicio de una actuación que pronto capturaría por completo a la audiencia. 

Foto: Francisco Aguilar

Cuando los primeros acordes de «Asylum Ignorantiae» llenaron el recinto, la respuesta del público fue inmediata y enérgica. La música desató un mosh, señal de la pasión y entrega de los fans, un comienzo explosivo que estableció el tono para el resto de la noche.

La actuación de Folkheim continuó ganando intensidad con temas como «Mientras las Oceánidas Suspiran Lacónicas», «Cherubic Anguish» y “Kiepja”. Estas canciones demostraron claramente el porqué de su longevidad y éxito en el escenario del folk black metal, con una potente ejecución musical y una presencia enérgica que resonó con el público. 

La sala se llenó de una gran energía con los clásicos cánticos de «eh eh eh eh», signos inequívocos del disfrute y la conexión profunda entre la banda y sus seguidores.

El punto culmine de la actuación de Folkheim fue alcanzado con «Vaai Honga Kaina», un tema que muchos consideramos un himno a las raíces ancestrales de Chile. Esta canción, un clásico del metal chileno, simboliza la fusión única entre el género y la cultura ancestral del país, al escucharse, se generó una atmósfera de conexión profunda en el Club Chocolate, con la audiencia unida en la apreciación de una canción que es un patrimonio del metal chileno. Este momento destacó la habilidad de Folkheim para conectar el vigor del folk black metal con las tradiciones ancestrales, creando una experiencia musical que resonaba tanto por su potencia como por su significado cultural.

Con «Vaai Honga Kaina», Folkheim cerró su memorable actuación, dejando al público con una sensación de euforia y respeto profundo por su música. 

Foto: Francisco Aguilar

Tras su espectáculo, un detalle notable fue la interacción de la banda con los fans. En la previa al inicio de Korpiklaani, numerosos asistentes se acercaron a los integrantes de Folkheim para tomarse fotos y expresar su admiración. Este gesto no solo evidenció el cariño que el público chileno siente por la banda sino que también reflejó el vínculo sólido que la banda ha cultivado a lo largo de los años con sus seguidores, una conexión auténtica que trasciende la mera relación artista-espectador.

Luego de esta memorable presentación, alrededor de las 21:00 horas, la energía alcanzó su clímax con la entrada de Korpiklaani. Esta aclamada banda finlandesa no solo cumplió, sino que superó las expectativas, ofreciendo un setlist que mezclaba hábilmente sus clásicos con el poder indomable del metal, creando una atmósfera de euforia y pasión.

Foto: Francisco Aguilar

Las luces se atenuaron nuevamente en Club Chocolate, anunciando la entrada de Kor. La atmósfera se electrificó instantáneamente con su intro y cuando el resto de los integrantes aparecieron en el escenario, la energía se disparó aún más con los primeros acordes de «A Man With a Plan» seguido por «Wooden Pints»

Estas canciones, queridas por los seguidores de la banda, transformaron el espacio en un hervidero de entusiasmo y celebración, con la audiencia completamente rendida ante la potencia y alegría que Korpiklaani trae en cada actuación.

Uno de los momentos más destacados de la noche llegó cuando los finlandeses tocaron «Happy Little Boozer«. Este clásico de la banda fue el catalizador para uno de los mosh pits más intensos del evento, demostrando la energía incontenible y la conexión entre la banda y su público. La canción, conocida por su ritmo animado y su espíritu festivo, encendió aún más el ambiente, creando una experiencia inolvidable para los asistentes.

Foto: Francisco Aguilar

Tras esta danza, Korpiklaani continuó su recorrido musical con la melódica «Journey Man» para luego deleitarnos con las enérgicas «Pilli on Pajusta Tehty» y «Sanaton Maa»

Otro punto alto de la noche fue la seguidilla de temas «Ievan Polkka» con su pegajoso ritmo folclórico, «Jägermeister» una de las favoritas  indiscutible entre los fanáticos y el cover de Boney M «Gotta Go Home», estas canciones, cada una con su propio carácter distintivo, llevaron la energía del Club a un nivel muy alto. 

La actuación de Korpiklaani, continuó con una impresionante selección de canciones que mostraron su versatilidad y profundidad musical. «Tuli Kokko» envolvió al público con su intensidad mística, seguida por «Pixies Dance», que infundió un toque lúdico y mágico. «Pidot» y «Viima» mantuvieron la energía en alto, con melodías que invitaban al baile y al movimiento. «Kipumylly» añadió una dimensión más intensa y profunda al set.

Foto: Francisco Aguilar

La noche siguió con «Leväluhta», «Niemi» y «Kotikonnut», cada una añadiendo su propia textura al tapestry musical de la banda. 

«Metsämies» fue otro momento destacado, llevando a la audiencia a un estado de frenesí. El espectáculo se acercaba a su fin con «Ämmänhauta” y “Saunaan” un tema que encapsuló perfectamente la esencia del folk metal finlandés, dejando a los asistentes con una última dosis de la energía única de Korpiklaani

El primer cierre del concierto de Korpiklaani fue con su clásico «Tequila». La canción, con su ritmo contagioso, fue coreada por toda la audiencia, creando un ambiente vibrante. Sin embargo, quedó la sensación de que faltaban más temas, lo que aumentó la expectación para la parte final del show.

Para el gran final, la banda eligió terminar con dos de sus temas más emblemáticos: «Beer Beer» y «Vodka», estas canciones son conocidas por su capacidad de encender al público, gracias a sus ritmos enérgicos y letras que celebran estas bebidas de manera festiva. 

Foto: Francisco Aguilar

La banda logró crear un cierre memorable, dejando a los asistentes con una última explosión de la esencia del folk metal finlandés. Estas elecciones de canciones reflejan perfectamente el espíritu festivo y la naturaleza animada de Korpiklaani, cerrando la noche con una nota alta.

El ambiente festivo durante el recital fue excepcional, caracterizado por un público muy energizado. Hubo mucho mosh y un espíritu de fiesta palpable en el aire. La emoción alcanzó su punto máximo cuando, en el centro del público, algunas personas empezaron a «remar», una forma de baile y expresión de entusiasmo común en conciertos de este género. Este gesto, que a menudo se ve en espectáculos de metal y rock, subrayó la conexión única entre la banda y su audiencia.

Con este espectacular cierre, lleno de energía y momentos únicos, quiero agradecer especialmente a Spider por la invitación para cubrir este evento inolvidable de Korpiklaani.

Texto: Nicolás López

Fotografías por: Francisco Aguilar.

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