CD REVIEW | Abbath – Outstrider (2019): Black Metal con sonido renovado

Abbath uno de los grandes del black metal regresa con su segundo disco solista llamado “Outstrider”.
Siendo el líder de Immortal se convirtió en una de las grandes figuras de la clásica escena del true norwegian black metal. En el 2015 anunció que se retiraba de la banda y ese mismo año hace su debut como solista, con una banda que lleva su nombre.
Este año nos presenta el segundo capítulo de esta carrera solista, que con solo nueve temas es digna de una obra de black metal ,pero que aporta algo nuevo y renovado con la adición de Ukri Suvilehto en batería y Mia Wallace en el bajo.
El primer tema es una introducción de lo que será el disco, “Calm in Ire (Of Hurricane)” es un tema de black metal, que tiene el tipo de voz y los cambios en la velocidad de los instrumentos característicos del género, pero el sonido se siente limpio, el nivel de producción aumenta y además los solos de guitarra que casi rozan el death metal aportan a que suene moderno.

En “Harvest Pyre” el acercamiento de las guitarras es más con el actual sonido del death metal melódico, una vez más esto aporta a modernizar el sonido. La voz de Abbath se entiende y se siente más fuerte y brutal que nunca.

Abbath ya es considerado una leyenda dentro del género del metal y es bastante interesante que escoja un cover para cerrar su disco. “Pace ‘till Death” canción del grupo sueco Bathory es la que cierra el disco y suena bastante bien en las manos del ex Immortal. Hace suya la canción y como las ocho canciones anteriores tienen un sonido más moderno acercándose más a lo death metal más que al black metal, esta canción final se siente como una canción clásica de black metal, como mensaje de que Abbath aún no se despega en su totalidad de su origen y le quiere rendir tributo.

Considero que es un buen disco porque intenta innovar en un género donde eso no ocurre mucho y destaco también que Abbath prefirió calidad frente a cantidad. Les dejamos cordialmente invitados a escuchar este álbum está demasiado brutal.

Ignacio Bataller